DE LOS NÚMEROS

Louis Claude de Saint Martin


Deseé hacer el bien pero no he deseado hacer ruido, porque sentí que el ruido no hacía bien y que el bien no hacía ruido.
Louis Claude de Saint Martin



Introducción

Me pareció importante volver a publicar esta obra principal de Louis Claude de Saint Martin que se han convertido en imposible de encontrar, al menos en su forma original de 1843.
Ciertamente se presentaron después algunas otras ediciones al público de entonces, pero la mayoría, con tan gran número de alteraciones que el sentido mismo de la obra y el pensamiento del Filósofo Desconocido se encontraban completamente deformados.
Este estudio se escribió probablemente por L. C. de Saint Martin hacia 1787 para los sus discípulos de su época, más no fue nunca publicado mientras vivía.
Es su biógrafo y discípulo Léon Chauvin el primero que hizo ejecutar, en 1843, una tirada limitada de una copia del manuscrito original por el litógrafo Leroy como se explica en estos términos en la introducción a esta primera edición:

"Yo no sé si Saint Martin se proponía publicar algún día su ensayo sobre los Números.
Se puede suponer que tal pudo ser su intención según la forma alegórica o enigmática de ciertos pasajes.
No me corresponde pretender aumentar la dificultad y las dificultades que se podrán encontrar:
Yo no puedo garantizar la exactitud con la cual reproduje el manuscrito original escrito en totalidad de la mano de Saint- Martin, y del cual soy poseedor.
Tal como es, esta obra me parece debe ofrecer placer a los lectores que este tema interese.
Es con este fin que lo autografié yo mismo y he hecho tirar un reducido número de ejemplares".

Este ensayo del filósofo desconocido trae consigo ciertas dificultades y oscuridades como lo indica Léon Chauvin, pero a nuestro entender fácilmente superables para cualquiera ya ha adquirido un cierto conocimiento del simbolismo de los números místicos, y todo investigador un tanto iniciado en la Cábala hebrea tendrá luminosas señales y claves que le serán de gran ayuda para progresar en el estudio de esta maravillosa ciencia.

El editor.


I - Consideraciones generales

Los números no son más que la traducción abreviada o la lengua sucinta de las verdades y leyes cuyo texto e ideas están en Dios, en el hombre y en la naturaleza. Se puede también definirlos como el retrato intelectual y verbal de las operaciones naturales de los seres o también, si se quiere, el límite y el término de las propiedades de los seres, y esta medida que no podría pasar sin extraviarse y desvirtuarse, hace decir a algunos que los números son la sabiduría de los seres y lo que impide que se vuelvan locos.
Se hace necesario pues informarse con profundidad de lo que se contiene en este sublime texto y en estas ideas PRINCIPIOS para poder guardarse de las faltas que los traductores y los retratistas pudieron hacer y hacen todos los días en sus versiones y en sus cuadros.
El principal error donde falla la preservación, es separar los números de la idea que cada uno ellos representan y de mostrarlos desplazados de su base de actividad, ya que entonces se les hace perder toda su virtud, que debe ser de nuestro avance en la línea viva; no pasan a ser más que objetos de curiosa y orgullosa especulación; y si lo hacen [ 2 ] siempre se vuelven al auditor más culpables, no le prestan sin embargo más servicio que si él aprendiera la sintaxis de una lengua cuyas palabras no sabría o que si a él le enseñaran las palabras de una lengua donde no sabría ni su sentido ni su sintaxis,.
Ahora bien, para mostrar cómo están vinculados a su base de actividad, comencemos por observar la marcha de la UNIDAD y del número DOS.
Cuando contemplamos una verdad importante, como la universal potencia del Creador, su majestad, su amor, sus profundas luces o tal vez otro de sus atributos, todo nos lleva hacia este supremo modelo de todas las cosas; todas nuestras facultades se suspenden para llenarnos de él y nosotros nos hacemos realmente uno con él. He aquí la imagen activa de la unidad, y el número UNO está en nuestras lenguas como la expresión de esta unidad o la unión indivisible que, existiendo íntimamente entre todos los atributos de esta unidad, debería también existir entre ella y todas sus criaturas y producciones. Pero si, después de haber llevado todas nuestras facultades de contemplación hacia esta fuente universal, y llevamos nuestros ojos sobre nosotros mismos y nos llenamos con nuestra propia contemplación, de modo que nosotros nos observemos como el principio de algunas de las claridades o satisfacciones interiores que esta fuente nos procuró, a partir de este momento establecemos dos centros de contemplación, dos principios separados y rivales, dos bases que no están ya vinculadas; por último, establecemos dos UNIDADES con la diferencia que una es real y la otra aparente. [ 3 ]
Pero vayamos a la primitiva época de este número irregular. No se puede hacer nada más que producir el UNO, ni privarle de nada, como es sabido y como se verá en varios artículos de esta recopilación. Por lo tanto, es imposible hacer nacer DOS de UNO, y si saca cualquier cosa por violencia, esto no puede ser más que ilegítimo y como una disminución de sí mismo. Ahora bien, ¿cuál es la primera disminución que debe mostrarse? Es la que se refiere al Centro, ya que las que se referirían a los dos extremos sólo serían disminuciones aparentes puesto que podrán siempre ser restablecidas por la generación del centro sin que este se desplace. Ahora bien, la disminución que se hizo por el centro es incluso como la que se hace por el medio y es la única posible, puesto que si me acerco a un árbol y lo quiero dañar, desde mi altura no puedo afectarlo ni en sus ramas que están demasiado elevadas, ni en sus raíces que no veo, y por lo tanto no puedo afectarlo más que en su tronco o en su parte media. Pero dividirlo por el medio, es dividirlo en dos partes, es hacerle pasar desde lo entero a la calidad de mitad o semi, y he aquí el verdadero origen del ilegítimo binario del cual se pueden ver los resultados y las propiedades en el capítulo 3. Esta disminución por el centro no impide que la unidad siga siendo completa, puesto que la alteración no puede caer sobre ella, sino solamente sobre el ser que la quiere atacar y que no recibe nada más que por medida rota, en vez de en recibir todo y a medida plena. Por eso el mal es extranjero a la unidad. [ 4 ]
Pero, sin embargo, como hay algo ella, en el ser disminuido, esta disminución comprometió al centro a moverse para rectificar el dos y esta mitad, y eso sin que el centro haya salido de su rango puesto que la unidad es indivisible, y he allí el más sublime de los misterios y la fuente inagotable de maravillas donde el alma y el espíritu del hombre pueden eternamente beber.
Este ejemplo es suficiente para mostrarnos el nacimiento del número DOS, para nosotros mostrar el origen del mal, suponiendo que uno se halle bien consolidado sobre la cuestión de la libertad, (véase el Tratado del origen y el Espíritu de Formas) y para enseñarnos al mismo tiempo que este número DOS no es una potencia de simple especulación, puesto que la imaginamos todos, y está presente en casi todos los momentos de nuestra existencia.
Por otra parte, no se puede dudar que no actúe activamente en el 1er. SENARIO de las formas que por ellas mismas, son que una adición pasiva de dos TERNARIOS, mientras que él mismo, no solamente es la raíz de estos dos ternarios, sino que es aún el móvil de sus movimientos y sus sensaciones por la multiplicación de su propios elementos. Por eso, los sentidos están como insensibles cuando cesa el vivir, y en cuanto se vuelvan sensibles, se puede estar seguro que ¼ o el cuadrado del número alterado también se encuentra allí. Ya que hay una verdad bien cierta, pero lamentable, es que CINCO y SEIS son y estarán hasta el final de mundo en una medida de actividad recíproca y proporcional. [ 5 ]
Que el hombre curioso busque aquí porqué este cuadrado del número alterado da tanto así el derecho al senario y sabe ocultar la muerte activa de su potencia bajo el fuego de la ilusión de este senario y si lo descubre, como no dudo, él habrá adquirido una gran luz; y si quiere observar cómo el producto de esta falsa raíz da en la suma un ser aparente, CINCO, que no puede ser que más que la falsedad y la mentira, pero que este producto muestra en especie y según la simple figura aritmética, la verdadera emanación del hombre y su muy determinado destino, que es hacer desaparecer 5 por su presencia 4, él tendrá por allí una luz no menos importante. Ya que el hombre no puede ser realmente más que un cuarto de la unidad; pero es bastante para que esté vinculado por su esencia y por su obra a la totalidad del UNO.
Él no tiene números en la década donde puedan así descubrir el carácter de la separación de la obra particular a la cual están unidos y del objeto en el cual se basan, instrucción activa que no puede convenir a los que están en la línea y que entraron en el interior de la inteligencia. Esto se perdería para todos los otros. Pero esta simple exposición basta para enterarnos de que la virtud de los seres no existe en el número, pero si es el número que existe en la virtud de los seres y en lo que deriva. No podré un día eximirme recorrer todos el números de esta década y de mostrar cómo DOS se vuelven TRES por sus espejos, cómo TRES se vuelven CUATRO por su centro, cómo estos [ 6 ] CUATRO son falsos por su centro doble que hace CINCO, como CINCO es encarcelado por la medida de SEIS, SIETE, OCHO, NUEVE, DIEZ, que hacen el correctivo y la rectificación del malvado QUINARIO.
No es necesario negar las inmensas ventajas que el espíritu y la inteligencia del hombre pueden sacar del uso de los números, en cuanto se haya llegado a sentir la obra particular a la cual cada uno ellos están unidos y el objeto sobre el cual ellos descansan. Ya que la marcha de las propiedades de los seres está activa y estas propiedades teniendo entre ellas mil informes crecientes y decrecientes, la combinación de estos números tomados dentro de la regularidad del sentido que llevan con ellos según la sana observación, debe poder dirigirnos en las especulaciones dudosas y rectificarnos incluso en especulaciones falsas, esperado es que entonces de este cálculo verdadero y espiritual o de esta álgebra de las realidades como el cálculo convencional o de la álgebra de la aparición, donde los valores una vez conocidos nos conducen, sin extraviarnos, a resultados precisos y positivos. La diferencia esencial que es necesario admitir, es que en el cálculo convencional los valores son arbitrarios y que sus combinaciones, aunque basándose en normas fijas, no nos hacen, sin embargo, llegar sino a verdades muy secundarias, y enteramente extrañas a la verdadera luz en la cual tenemos toda necesidad y que buscamos todos, a pesar de todo esto sería un contrasentido; desde el momento que, en el cálculo verdadero y espiritual, los números reciben su valor de la naturaleza [ 7 ] de las cosas y no de la voluntad de nuestro espíritu, y que independientemente de que se combinen también por normas fijas como los valores convencionales, nos conducen a verdades de primer rango, verdades positivas e invariables, y esencialmente vinculadas a nuestro ser.
La razón debe parecer bien natural: es que los números hacen entonces que nos acompañemos y nos dirijamos en estas mismas regiones positivas, invariables y eternas, en que toman continuamente el nacimiento, en que hacen constantemente su residencia y de las cuales ellos no pueden nunca salir. Ahora bien, estas verdades siendo infinitas, se puede juzgar de que los números que hay pueden hacernos descubrir maravillas y tesoros.
Hay una división del cuadro universal reconocida por todos los observadores en el orden de la verdadera filosofía, por la cual se distingue la región divina, la región espiritual y la región natural. Se reconoce también que hay una correspondencia de la región divina a las dos regiones espiritual y natural, y que por lo tanto los números del orden divino deben tener sus representantes y sus imágenes en estas dos regiones. Pero los que no tienen la clave de los números se exponen a un gran error cuando quieran fijar o contemplar estas correspondencias. [ 8 ]
La principal causa de su error viene de los que se dirigen en estas especulaciones por las luces de la aritmética recibida, o los números se hacen reconocer por sus múltiplos o por sus partes análogas o similares, y no por sus propiedades, puesto que la aritmética no reconoce a estos números otras propiedades que las convencionales y dependientes de la voluntad del hombre.
El segundo error es querer mencionar a las tres divisiones anteriormente expresadas en tres décadas consecutivas de modo que después de TREINTA, no tuviéramos ya necesidad de otros números.
Finalmente el tercer error es querer encontrar en la segunda y la tercera década la misma serie de principios que en la primera, porque se encuentra, en efecto, el mismo orden en los números y la misma alineación aritmética.
Para combatir el primer error es necesario recordar aquí las dos leyes diferentes de la multiplicación y de la adición, que, aunque se emplean la una y la otra en el cálculo vivo, están bien lejos de tener el mismo efecto. La primera genera. La segunda da a conocer la naturaleza de la producción y el verdadero espíritu de los resultados, tanto con relación a ellos mismos como con relación a su principio radical. [ 9 ]
En la aritmética, por el contrario, estas dos leyes de multiplicación y adición, no teniendo los mismos usos, no pueden producir las mismas luces.
En efecto, la aritmética conservando los productos de sus operaciones en su grosera naturaleza y no sabiendo no separar el ESPÍRITU del CAPUT MORTUUM, no busca nada más allá de los múltiplos similares.
Por eso para ella, los productos, las raíces, las potencias, todo son de la misma naturaleza, es decir nada es distinto y todo se confunde allí, excepto en la cantidad.
Sin embargo, este inconveniente no es un punto para los objetivos que ella se propone y para la clase de las cosas sobre las cuales opera, porque, no ocupándose de las cosas aparentes y muertas, sólo tiene porciones allí que considerar y ningún ESPIRITÚ por esperar, y que estas porciones muertas como las considera, no teniendo mas que informar a nuestras necesidades muertas, los cálculos muertos que se pueden aplicarse allí se encuentran justo en su medida muerta o relativa.
Para combatir el segundo error, o aquella de las tres décadas contiguas, no solamente se puede repetir lo que ya se mencionó anteriormente, saber que después de los TREINTA no necesitaríamos ya otros números; pero es necesario oponer una mayor dificultad, es que no habría ningún trato entre todas estas décadas, y que Dios no tendría ningún trato con el espíritu y el espíritu ningún trato con la naturaleza. [ 10 ]
Ya que sólo es un trato el que sería fundado sobre números similares, sobre múltiplos relativos y sobre simples productos que no tienen correspondencia con sus raíces mas que por la forma, y no por las leyes de su generación, es decir, por su principio.
Ahora bien, estos inconvenientes y por lo tanto estos errores son imposibles de evitar al contener las tres divisiones: divina, espiritual y natural, cada una en una de las tres décadas contiguas, porque se reduce por allí a la necesidad de estrangular el número en vez de dejar extenderle en su evolución y por lo tanto de no tener la muy falsa figura de este mismo número en lugar de tener su verdadero fruto que debe ser realmente otro per se, y recorrer activamente, aunque bajo colores variados, las distintas regiones que le son abiertas.
Es allí que se puede esbozar el medio de combatir el tercer error, o el de querer admitir la misma serie y la misma alineación en las tres divisiones, sobre la que esta misma serie se encuentra similar en la forma y la disposición de los números en las tres décadas contiguas.
Si la ley de las raíces compuestas, que es de uso en la aritmética, no puede admitirse en el orden de cosas que observamos, la multiplicación de raíces simples nos dan en recompensa una generación de números que de una única característica, va a invertir todo el edificio de las tres décadas contiguas y cambiar toda la alineación similar de sus números respectivos. [ 11 ]
En efecto, excepto los tres primeros números, de los cuales el cuadrado no sale de década divina, todos los otros salen a partir del momento que los eleva a su primera potencia o a su cuadrado.
¿Y dónde van por esta operación? Uno sólo va en la década llamada espiritual. Los otros cinco van en las décadas siguientes y posteriores y aún se encuentran tres décadas en donde no llegan ninguno de estos cinco números, como el sexto, el octavo y el décimo; observaciones susceptibles de un importante examen y que pueden procurar vastas luces.
Se hace necesario observar, no obstante, que esto no es sólo para conformarnos a la lengua recibida que llamamos primera potencia o cuadrado la operación donde se trata; ya que entre los primeros números que permanecen por esta operación en la década divina, hay uno al cual esta operación no puede convenir (y este número es DOS), y todo lo que se puede decir aquí, es que es por esta operación falsa que el espíritu perverso equivocó al hombre.
Si, por esta revelación a su primera potencia, ya encontramos en los números una marcha tan diferente de la que nos ofrecen las tres décadas contiguas, ¿esta marcha no va aún a probar mayores cambios cuando elevemos estos números a su cubo, que es el término perfecto de todo número? [ 12 ]
Esta diferencia se hará fácilmente sentir; ya que, por esta operación cúbica o elevación a la segunda potencia ya no habrá más que dos números que permanecerán en la década divina (aunque uno de los dos allí permanecerá sólo por las leyes abusivas de la aritmética), y así es como por el cuadrado de este número que el ser perverso hizo equivocar al hombre, es por el cubo de este mismo número que la mentira habitó, habita y habitará el mundo de falsos cristos.
Cuando los otros números que se deben someter a la misma operación, ninguno se encuentre ubicado en la década espiritual contigua; otro pasa enseguida de la década divina a la década natural; otro a la séptima década; le sigue la misma suerte a la década décima o centuria, y todas las otras se alejan aún más de las tres décadas contiguas y dejan entre ellas espacios tan grandes y variados, que su rango no conserva ya ninguna relación con las que ellas tienen, por las leyes aritméticas, en estas mismos décadas contiguas.
Y aunque se afecta la correspondencia de los rangos de los números en las tres décadas contiguas, no se pone atención que este rango baja siempre en un grado, en razón directa de la cantidad de las décadas que se querrá recorrer: verdad profunda que nos enseña obviamente porqué todos los movimientos espirituales y temporales son circulares y porqué todo lo que existe no está compuesto sino que por tantas ruedas que vuelven sin cesar en torno a su centro y que sólo tienden a acercarse. [ 13 ]
Aquellos que horadaron en la carrera de los números podrán admirar aquí conque sabiduría luminosa la Providencia expone delante de nosotros sus tesoros y nos muestra cómo hace llegar sus potencias en las distintas regiones.
Ellos reconocerán que los propios números son fijos y finitos en sus facultades radicales, aunque sean infinitos en el juego de su potencia y en las emanaciones innumerables que pueden salir y saldrán eternamente de estas facultades radicales.
Ellos reconocerán que la unidad es el único número que, no solamente no salió de la década divina ni por su cuadrado, ni por su cubo, pero incluso que no salió de su propio secreto, de su propio centro, y que concentra en sí todas sus operaciones.
Ellos reconocerán que cuando este ser UNO se transporta, está en la región divina, o en la región espiritual, en la región natural, se transporta por sus propias facultades radicales y por las emanaciones que le corresponden: pero que los planes y las propiedades que manifiesta allí están sobre los conceptos materiales de la aritmética y no puede conservar el sentido grosero y monótono.
Ellos reconocerán que por medio de estas facultades radicales y las emanaciones que le son correspondientes, este ser UNO lleva su vida y su espíritu en las tres regiones, y que, por lo tanto, pueden considerar espiritualmente estas tres regiones como un gran árbol cuya raíz permanece siempre oculta [ 14] en la región divina como en su tierra maternal, cuyo tronco o el cuerpo se manifiesta en la región espiritual por el cuadrado y que las ramas, las flores y los frutos se manifiestan en la región natural por la operación del cubo.
Ellos reconocerán cuál es el trato y la unión activa que debe reinar entre estas tres regiones o entre estos tres mundos, puesto que tienen una raíz común y puesto que hay cuadrados espirituales que se extienden hasta la región natural y cubos naturales que se realizan en la región espiritual, mientras que la unidad divina, como la savia que produce todo y que llena todo, opera al mismo tiempo y en conexión con las regiones espirituales y naturales, en las que influye sin cesar invisiblemente por su propia raíz, por su propio cuadrado y por su propio cubo, para vivificar los cubos, los cuadrados y las raíces de todos los demás números y allí hacerlos operar a su vuelta, cada uno según sus propiedades y sus VIRTUDES.
Ellos reconocen que aunque el ser UNO no se transporta por sí mismo en todas estas regiones, es sin embargo por la influencia de su raíz, de su cuadrado y de su cubo, que todas sus obras y todas sus producciones espirituales y naturales parecen completas y revestidas todas de este carácter tan expresivo de la unidad, que nos muestra por todas partes a nuestro Dios, y por todas partes la ayuda armónica de todas sus facultades y de todas sus potencias. [ 15 ]
Entre estas maravillas que la carrera de los números puede ofrecer a los que marchan con precaución y por decirlo así, en silencio no solamente aprendemos a admirar las ricas magnificencias de nuestro Dios, pero aprendemos también a distinguir lo que nos está permitido conocer de lo que estará siempre prohibido a nuestra penetración y oculto a nuestras luces.
Esto que estará siempre prohibido a nuestra penetración y oculto a nuestra luz, es la ciencia del método de nuestra emanación o nuestra generación en la unidad divina.
Este velo se coloca sobre nuestros ojos porque la obra de nuestra emanación es reservada solamente a este supremo principio que tenemos la felicidad de poder llamar NUESTRO PADRE, el conocimiento del método de esta obra, debe serle reservada también, en caso contrario, si tuviéramos como Él este conocimiento, nosotros no habríamos necesitado de Él para existir, habríamos podido operar la misma obra, o la misma emanación que Él, y seríamos Dioses como Él. (El orden de generaciones materiales no debe contarse aquí por cualquier cosa, puesto que es circular como todo lo que se crea y sale del centro universal; ya que siendo circular, es natural que sus distintas frutos se elevan cuando sus gérmenes descienden y que, encontrando sus rumbos en el mismo punto de la rueda, todos los conocimientos de su orden se vuelven necesariamente común). [ 16 ]
Además, es por medio de este velo que se coloca sobre nuestros ojos que el soberano principio de nuestro ser pasa a ser un eterno objeto de nuestros homenajes y tiene derecho real a nuestra veneración; ya que, independientemente de este favor insigne que nos ha hecho a nosotros de poder, por nuestra existencia, sentir su propia vida divina, somos forzados a reconocer superioridad sobre nosotros por esta propia existencia que él nos dio y por la evidente imposibilidad donde somos penetrados en su secreto sobre este punto importante.
Adjuntemos a esto la esperanza o más bien la certeza de aumentar eternamente la felicidad que les volvió susceptible en darnos el ser, si nosotros sabemos mantener ante Él la humilde sumisión que se debe al santo y universal dominador de todas las cosas.
Nosotros tenemos en el sentimiento de nuestro noble origen, en nuestra profunda ignorancia del método de nuestra emanación, y en nuestro verdadero interés espiritual, todos el motivos que nos son necesarios para honrar nuestro divino principio, para temblar delante de su temible persona y para gustar ardientemente los bienes inagotables que no demanda más que el de verter abundantemente en nuestras almas; ya que están allí las condiciones fundamentales que constituyen verdaderamente el servicio religioso fiel a su amo. [ 17 ]
Pero si la ley de los números nos prohíbe absolutamente el conocimiento del método de nuestra emanación, deben poder ofrecernos la prueba que esta emanación es divina, deben ofrecernos un testimonio evidente y concluyente que nosotros salimos directamente de Dios; ya que sin este testimonio concluyente cuando nosotros llamemos a Dios NUESTRO PADRE, pronunciaríamos palabras que no tendrían sentido completo para la inteligencia, aunque el alma pura y piadosa pudiera probar en sí toda la dulzura de este bonito nombre.
Por eso esta prueba existe en los números y se añade a todas las que se puede encontrar en la metafísica.
Dios, infinito en su sabiduría y en su amor, no ha querido dejar salir de Él el alma humana sin darle como compañera una claridad saludable, a título de la cual puede exigir de nosotros el homenaje respetuoso que tiene derecho a esperar de su criatura.
Él es demasiado justo para forzarnos a pagar este tributo, si no nos hubiera proporcionado al mismo tiempo los medios de examinar y de reconocer la convincente legitimidad; y no nos dejaría excusarnos ante Él negándose este mismo tributo, si nos hubiera dejado el menor día disimular nuestra deuda a su respeto.
Esta prueba, no obstante, es enteramente a partir de la marcha aritmética que se ha hecho seguir vulgarmente a los números, y es porque esta prueba es consciente que las vías aritméticas no le convienen. [ 18 ]
Por la misma razón que la elevación de las potencias en la aritmética no es más que una adición repetida, la extracción de las raíces no es igualmente más que una sustracción repetida; y en este orden de cálculo se va de las raíces a las potencias, y se vuelve de nuevo de las potencias a las raíces, sin numerar los objetos y sin hacer otra cosa que contarlos. Por que sólo hay sumas y nunca números.
La prueba en cuestión sigue una marcha opuesta. Es por eso que hay más de una gran diferencia entre los dos órdenes de productos que resultan de una y de la otra, que no hay entre los más pequeños de los vegetales, niños de a naturaleza, y el más magnífico de los edificios elevado por la mano de los hombres.
Para dar una pequeña idea de esta diferencia, bastará con decir que en el cálculo verdadero hay raíces esenciales y raíces que no lo son, y que sucede lo mismo con algunas potencias, mientras que en el cálculo aritmético todas las raíces son contingentes, y todas las potencias móviles como sus raíces.
Es necesario añadir mientras que en el cálculo verdadero, el nombre de potencia esencial pertenece especialmente al hombre, pero el nombre de raíz esencial no le pertenece, y que es en consideración de estos dos títulos que se encuentra a la vez y la prueba de que salimos de Dios, y la imposibilidad de saber cómo sacamos verdades más ampliamente detalladas a otra parte, y que no informamos aquí que esta pasando, como una simple reseña. [ 19 ]
Un tercer presente que la justicia divina no podía prescindir de hacer a los hombres era la demostración de la falsedad del segundo número considerado como raíz, sin perjuicio no obstante, de las convicciones metafísicas sobre este objeto.
Esta demostración nos es tan necesaria como aquella que nos prueba obviamente nuestra emanación divina, ya que sin eso habríamos sido inevitablemente las víctimas del mal, no podríamos distinguirlo, no podríamos combatirlo, ni hacerlo retroceder y Adán nunca había debido ser castigado, puesto que nunca habría sabido que era culpable.
Pero como es por una falsa aplicación de los métodos aritméticos que los errores sobre el segundo número se introdujeron en el mundo, es por la ley de estos mismos procedimientos aritméticos que se demuestra la inconsistencia con la cuál se sancionó estos errores y todo lo que se recordará aquí, es que es necesario recurrir a las fracciones para obtener esta demostración y allí el cálculo verdadero sólo va con el cálculo aritmético para vincularlo y contenerlo en sus límites en demostrar que mientras más se opera, más se reduce, mientras que más se operan los números verdaderos, más se extienden y se vivifican.
Ya que es el número segundo él mismo que nos fuerza a emplear las fracciones, porque como no está en la medida verdadera de los seres, se excluye de hecho de este orden verdadero al declararse a sí mismo, y no se puede mostrar como una fracción. [ 20 ]
He aquí un resumen abreviado de los tesoros que se pueden encontrar en los números, tesoros que nos muestran en nuestro Dios a la vez, la potencia, el amor, la sabiduría y la justicia, y nos hacen ver cómo se llena todo con su espíritu.
En cuanto a la opinión recibida que el segundo número al igual que cualquier otro número puede tener un doble uso y aplicarse a favor o en contra, las leyes de los números nos muestran también hasta qué punto debe prevalecer y hasta qué punto ella debe detenerse.
Los números verdaderos producen siempre la vida, el orden y la armonía. Así pues, ellos hacen siempre a favor y nunca en contra, entonces incluso actúan en las plagas de la justicia y la venganza.
Cuando se alteran en los seres libres, cambian tanto su carácter que son otro número que viene a tomar su lugar, mientras que en su esencia, su título radical y permanente es todavía el mismo, en caso contrario los eternos convenios de Dios serían perecederos, y la confusión podría sustituir a todas las cosas.
Los números falsos, por el contrario, no producen. Si tienen el poder de remedar la verdad, pero nada más que imitarla; se muestran como desmembración, nunca como generadores, puesto que es separándose que ellos se volvieron falsos y que perdieron la capacidad de generar. [ 21 ]
El ejemplo cinco vírgenes locas son la prueba. Se encuentran sin aceite porque se separaron, por su conducta, de sus cinco compañeros, y ellas permanecen también sin esposos.
En cuanto a las cinco vírgenes sabias no generarán sin el esposo y cuando ellas tengan el esposo, no serán ya cinco, serán diez puesto que cada una ellas tendrá esposo; o serán seis si se cuenta al esposo solamente para una.
Así es cinco vírgenes sabias están poco así en su verdadero número que, pudiendo, por ellas mismas, renovar su aceite, se ven obligadas a reducirse a prudencia y de dejar descansar la caridad que no puede volverse a mostrar sino en los números que vivifican, de los que toda la fuerza sólo se deriva del centro del amor.
A veces los números falsos se muestran aún como instrumentos de restauración, y he aquí una de las más profundas magnificencias de la inmensa sabiduría y del eterno amor.
Por eso es necesario un vistazo delicado para seguir en estas circunstancias la marcha de estas clases de números, por ejemplo en los cincuenta días que se pasaron desde la resurrección del Salvador hasta el primer Pentecostés. [ 22 ]

Este que es necesario asir sin liberarlo, es la diferencia de estos números falsos cuando se emplean en operar una restauración y cuando operan sus propias iniquidades, se suministran enteros a ellos mismos y completamente separados del rango verdadero, con la cual perdieron toda comunicación.
Cuando se emplean en una restauración, es el ser verdadero que se reviste de su forma y por su carácter, con el fin de poder descender en su región infectada.
Pero al revestir su forma, la rectifica, la acerca al verdadero número y por esta unión que opone la verdad a la guadaña, se convierte en la muerte de la muerte.
Este misterio, que no puede mas que llenarnos de admiración, se vuelve simple cuando se remonta a los elementos de los números verdaderos y números falsos que se combinan en esta operación, pero que no se confunden para eso. Se ven los unos y el otros de estos números llegar al mismo término, cada uno por vías diferentes, y he aquí lo que debe tenerse así muy en mente contra estas adiciones conocidas que les vuelven números similares aparentemente, mientras que sus elementos constitutivos son tan diferentes.
Yo no daré aquí más que un ejemplo, que parecerá quizá singular a los que no son versados en esta lengua, pero que será al menos una verdad: [ 23 ]
Es que en esta operación de los cincuenta días arriba mencionados, 8 y 5 van de frente y terminan por encontrarse en el mismo punto, uno, a la verdad para triunfar, y otro para ser abolido; pero teniendo una aproximación aparente a la que se podría fácilmente dejarse asir si se atiene a la suma adicional designada por el número cincuenta.
Finalmente en esta gran obra, 8 se vuelve 5 y 5, y 5 se vuelve 8 y se encuentra escrita en números, y de la manera más significativa, la explicación del 25° versículo del 88° salmo: et veritas mea et misericordia cum ipso: et in nomine meo exaltabitur cornus ejus, versículo que sólo por él contiene tanto verdades que el espíritu del hombre no podría bastar a contemplarlos, y aún menos su lengua podría bastar para restituirlos.
Yo no temo garantizar que, entre todas las maravillas que las ciencias consagradas me ofrecen desde que la pura misericordia de Dios quiso a bien permitir que se accediera a eso, ésta es una de las más considerables, como conteniendo a la vez la admirable marcha del amor divino para nuestra miserable humanidad, y la industriosa sabiduría con la cual este amor empleó sus potencias para separarnos de nuestro enemigo, y relegarlo en sus abismos y para abrirnos la única puerta santa por la cual poder volver a entrar en el reino divino que es nuestra verdadera patria. [ 24 ]
No me hagan hacer un crimen al no desarrollar más al respecto; es necesario antes tener una lengua común; y a pesar de todo lo que los santos Padres pueden haber escrito de verdades sobre estos objetos, estoy muy convencido de que si las de que se trata se conocieron, no las escribieron.
Lo que no me acusa tampoco de contradicción viendo que reconozco la posibilidad de conocer el método de restauración del hombre, mientras que sostengo la imposibilidad de conocer el método de nuestra emanación.
Estas dos operaciones son diferentes en cuanto a que la emanación cae sobre nuestra esencia, respecto al lugar que nuestra restauración cae sobre nuestras facultades.
Una se operó en el centro divino; otra, aunque operada también en el mismo centro, se realizó en la región del tiempo, y entró incluso al rango de nuestros derechos para poder conocerlos, con el fin de poder aplicarnos el espíritu y la virtud, que es el único medio de hacer fructificar en nosotros la eficacia por el buen uso de nuestra libertad, hacia el lugar que el secreto de nuestra emanación puede permanecer oculto, puesto que se operó independientemente de nosotros, y que debe permanecer eternamente, a pesar de todo pasaríamos a ser tan criminales como el ser perverso. [ 25 ]
Eso no impide que esta restauración sea una obra tan maravillosa que no se pueda comprar con nada, así como se dice en el HOMBRE de DESEOS, n° 33, atendiendo a que considerada como amor está sobre nuestra emanación propia, mientras que, considerada como potencia, está abajo, dado que sólo opera sobre nuestras facultades, y que nuestra emanación entrega el ser a nuestra esencia misma.
Volvamos de nuevo a esta verdad anteriormente mencionada con respecto al segundo número y a los números falsos, a saber: que no pueden nunca por ellos mismos operar, sino por sus propias iniquidades, puesto que, cuando se emplean en una restauración, la potencia verdadera se insinúa y toma la forma para dividirlos, como un remedio activo que penetra todas las sinuosidades de un cuerpo enfermo que el mal ha yendo e infectado.
En el sentido que, cuando se emplean como justicia, están aún bien lejos de generar, puesto que entonces esta justicia va a reunirlos en su mano potente como barras dolorosas que son lanzadas al fuego que más tarde son castigadas y molestan al malhechor.
¿Qué será que cuando los vemos se reducen a ellos mismos?
Mientras que reconozcamos a los que son susceptibles y no nos podamos negar más que el autor de toda justicia, todo amor y toda sabiduría nos haya puesto al alcance de informarnos de las propiedades de estos falsos números y no nos haya impedido de tomar indiferentemente los frutos que proceden de su parte y los que proceden de los números verdaderos. [ 26 ]
Para alcanzar este objetivo, tomemos como ejemplo lo que pasó en el más importante tiempo de la misión del Reparador quiero decir aquel momento previo a consumir su sacrificio.
¿Cuándo es, en efecto, que la hora de la oscuridad llegó? ¿Cuándo es que el Salvador se suministró a los soldados y al pueblo armados de bastones? ¿Cuándo es que sus discípulos lo abandonaron? ¿Cuándo es que San Pedro renegó de él? Fue cuando el número de los apóstoles fue reducido a once por la apostasía de Judas.
Esto fue mientras que el número 2 que representa se repitió por la separación que tuvo lugar entre el maestro y los discípulos.
Esto fue mientras que el príncipe de la oscuridad aplicó todas sus potencias.
Esto fue mientras que tapó al pueblo judío, que le comprometió a pedir la muerte del justo y la entrega del malhechor Barrabás culpable de sedición y de asesinato.
Esto fue mientras los verdugos se apoderaron de él y se consumió el deicidio.
Es inútil buscar más lejos los desastrosos frutos de este número.
Después de los que acabamos de presentar, no podemos encontrar ninguno de ellos que sea comparable, y dejamos al espíritu del hombre inteligente considerar lo que se puede esperar de un similar número cuando es así suministrado a sus propias potencias de iniquidades. [ 27 ]
(Nosotros vemos también porqué todas estas cosas llegaron, es que 7×7 = 13 suma de 49 por multiplicación, y suma de 7 y 6 vía adición. Cuando 49 subía a 50, dejaba 13 volver de nuevo a 12 pero 12 no podía entonces sostenerse sólo, porque entonces era demasiado trabajo por la raíz activa ½. Por eso descendía a 11; y sólo mientras que Judas, bastante activo por lo MALVADO que se veía obligado a declinar y que pretendía vengarse, pudo dar el desarrollo a todas sus malas intenciones).
Al contrario ¿llegó lo que cuando el número de los apóstoles fue restablecido por la elección de Matías? Sucedió que les envió al Consolador; sucedió que se les concedió el don de las lenguas; sucedió que estando reunidos por allí con su maestro, que es la palabra, suprimieron en consideración suya el número 2 a sólo hacerse uno con su divino maestro y abrieron a las naciones el medio no hacerse más que uno con ellos a su vez, y por lo tanto con el que ha venido a salvarnos a todos.
Esta propiedad así extensa y tan eficaz de este número regular que se restableció entre los apóstoles es bastante señalado para mostrarnos, por sus contrastes con las propiedades del número anterior, cómo, en efecto, la verdad y la sabiduría suprema desarrollaron delante del hombre todos los medios de distinguir los gérmenes vivos de la oscuridad, y el veneno de las plantas más saludables. [ 28 ]
Ya que la advertencia que se dio a los hombres en esta inmensa manifestación del Salvador debe extender una claridad universal, puesto que provino directamente del sol eterno y del autor universal de todas las luminarias.
Por eso esta característica de su amor basta para esclarecernos sobre los verdaderos números que llevamos en nuestro origen y sobre los que llevaremos en nuestra regeneración; y justifica plenamente todo lo que nosotros hemos dicho sobre las virtudes armónicas y generadoras de números regulares, y especialmente lo que dijimos sobre la imposibilidad de componer estos números regulares con números falsos, lo que sería realmente ultrajar la verdad.
Pero reconozcamos de nuevo, lo que dificulta este discernimiento, esto es el poder del número falso de presentar aparentemente los mismos resultados que los números verdaderos; lo que anteriormente he mencionado como: IMITAR LA VERDAD.
El ejemplo que acabamos de ver ofrece la prueba.
Era por la apostasía de Judas que el número regular se había roto en un doble binario, y que la medida de la iniquidad se había desbordado; fue por la elección de Matías que el número regular se restablece y que el doble binario desaparece. [ 29 ]
Sin embargo si no se tenía su custodia, se expondría a un muy gran error y a una incertidumbre muy desconcertante al no considerar los frutos, los elementos y las raíces.
Ya que si se quiere manipular el número falso, se verá claramente salir de este mismo número 13 el cual Jesucristo solamente podía ser el principio y el complemento.
Pero al supervisar esta manipulación, se ve en todos los pasos el veneno corrosivo de sus elementos emponzoñados.
Se dice que se ve en todos los pasos porque el amor de nuestro principio eterno no quiere que perdamos, y vela sin cesar ante el arco santo; la hace pasear continuamente en el campo de Israel para mostrarnos en cualquier momento la diferencia y la superioridad de este único Dios sobre los ídolos y sobre dioses de las naciones.
Él nos da incluso una gran instrucción sobre los terminales de la potencia del mal, relativamente a la obra saludable que la misericordia divina quiso operar en favor de la posteridad de Adán.
Es que si, por las leyes del cálculo, la reunión del dos binarios vuelve el mismo número que la elección de Matías, es una prueba que la división de este número regular sólo había tenido lugar en sus frutos y no en sus raíces. [ 30 ]
Ya que si había tenido lugar en estas raíces, habría sido imposible que él resultara de nuevos frutos como no se puede esperar de un árbol donde las raíces se murieron.
Se dice una prueba, que los poderes de este mal sólo se extienden sobre la aparición y que los principios vivos que están fuera de su alcance, pueden reanudar toda su actividad en cuanto su hora desastrosa haya pasado y que se relega en sus abismos; nueva verdad e inmensa luz que los números nos ofrecen para llenarnos con consolación en nuestras miserias espirituales y de esperanza en la vida inefable e inagotable de nuestro Dios.
Por último, independientemente de la formación espiritual divina de este número 13 por la operación y la unión de Jesucristo con sus apóstoles, independientemente de la formación temporal y falsa de este mismo número 13 por los dos binarios, allí hay una simple espiritualidad temporal que sólo tiene por elementos el mundo y el hombre; y es para eso que en la obra de los ERRORES Y DE LA VERDAD este número se presentó como el número de la Naturaleza.
Es la inteligencia a quien le corresponde seguir los caracteres de estas distintas formaciones, y es nuestra prudencia quien debe advertirnos que no marchemos en la ciencia de los números sin las mayores precauciones. [ 31 ]
Una de las claves que esta prudencia nos puede procurar, es hacernos percibir porqué se encuentran tantas relaciones entre números diferentes.
Y mostraremos aquí una de las principales causas: es que el Eterno, soberano autor de toda sabiduría dirige sus planes de restauración según los males que nos hicimos, y que no solamente dirige sobre eso sus planes de restauración, sino dirige también allí los medios curativos que él emplea para nuestra curación, de modo que en el gran conjunto de las cosas el hombre atento puede reconocer nuestra enfermedad, nuestro remedio y nuestro médico, y que con ojos cuidadosos distinguirá perfectamente estas tres cosas, aunque los encuentra como si tuvieran los unos y los otros y ofrezcan las mismas medidas y los mismos números.
Ya que en nuestros males y nuestras heridas físicas, el apósito no se regula según la herida, y ¿no es según esta misma herida que el hábil médico combina este apósito y todo lo que debe entrar en el tratamiento? Sin embargo, a pesar de todos los informes de acción que se establecen en esta obra curativa, nadie confundirá el apósito con la herida ni el médico con el apósito porque todos tienen su carácter o su número particular. [ 32 ]


II - De la cantidad natural de los números

Los científicos afirmaron que podrían hacer todas sus operaciones numéricas con más o menos 10 números, que es la cantidad de estos números recibida en todo tiempo y en todos los países.
Para preservarse de su falsa opinión sobre este punto, simplemente se hace necesario recordar el principio y observar cuánto números hay para el mal, cuánto hay allí para el espíritu verdadero desde la separación, y cuánto hay allí para la materia.
Ahora bien, como no existe nada que no tenga de estas tres regiones, se verá pronto que para el mal sólo hay dos números; que para el espíritu verdadero, después de la separación, sólo hay cinco, y que para la materia sólo hay tres.
Será fácil llegar a la claridad sobre este punto. Ya que los dos números del mal son 2 y 5. Los cinco números del espíritu verdadero son 1,.10,.8,.7 y 4 y los tres números de la materia son 3,.6 y 9. [ 33 ]
Así pues, la reunión de todos estos números que no dan 10 y no pueden encontrar nada que exista fuera de estos números, esto nos muestra bastante cuánto se extravían los científicos con sus conjeturas precipitadas. [ 34 ]
III - Sobre la raíz de dos

Según las reglas de la aritmética, la fracción más próxima de 1 es ½.
No es necesario más para ver dónde se podrá ir con este ½ que es espiritualmente la verdadera raíz de 2, y nunca es posible verla remontarse a su fuente, puesto que mientras más se multiplica una fracción, más se le acerca a la esterilidad y a la nada.
Al contrario cuanto más multiplican los números enteros, más los llevan hacia la fecundidad y la abundancia. [ 35 ]


IV - Espíritu de los números 1,.2 y 3

El UNO es el principio en él y lo tiene de él.
El DOS está en él y no lo tiene de él.
El TRES no está en él y no lo tiene de él
Estas verdades se descubren con evidencia en el orden espiritual como en el orden material; pero son más sensibles para nosotros en la clase material, puesto que se aprisionan allí. Por eso se encuentran escritos legibles en la acción y las leyes de los tres reinos de la Naturaleza, aunque en su esencia esta Naturaleza no tenga nada de ella que no haya recibido. La tomamos toda formada.
El animal tiene su fuerza en él y tira todo de él.
El vegetal tiene una fuerza en él, pero no puede utilizarla sino por medio de la tierra.
El mineral no tiene fuerza en él, y ninguna muy poderosa razón tira de él. [ 36 ]
Eso nos lleva a observar las tres grandes clases del orden material. Cada una es cuaternaria (4re) bajo el nombre de superior, mayor, inferior y menor.

PRIMERA CLASE
Divina
1 10 8 7 = 26 = 8
Dios Pensamiento Voluntad Acción

SEGUNDA CLASE
Espiritual-temporal que es doble
10 8 7 4 = 29 = 11
Pensamiento divino Voluntad divina Acción divina Hombre

TERCERA CLASE
Para las producciones corporales y materiales
8 7 4 3 = 22 = 4
Voluntad divina Acción divina Concurso del hombre Producciones elementales
La primera clase tiene todo en ella y tiene todo de ella misma.
La segunda o el hombre que ha producido, todo en él..
La tercera clase o las producciones elementales no tienen nada en ellas y tienen nada de ellas, porque recibieron su forma por el concurso del hombre que tiene todo en él pero que no tiene nada de él. [ 37 ]
Es necesario siempre tener el ojo abierto sobre la diferencia de la esencia de las cosas con sus leyes y sus acciones, para no perturbarse la vista en este cuadro, porque hay una cadena progresiva que vincula cada clase vecina una a la otra por una propiedad común aunque, en estas dos clases contiguas, haya siempre una propiedad que falta a la segunda y que establece la diferencia y la superioridad de la primera. Es por esta progresión seguida de semejanzas y diferencias que la unidad o la vida divina se vincula y se extiende hasta las últimas ramas de los seres.
Es por esta ley que Dios está en todas partes, que Dios es todo, aunque no sea nada él, excepto ÉL. [ 39 ]


V - Orden histórico del curso elemental de la naturaleza

1
2 Producción de esencias o principios inmateriales 3
3 Producción de elementos 6
4 Producción de cuerpos 9
23 = 5 5 Putrefacción 14
4 Desfiguración de formas 9
3 Desaparición de elementos 6
2 Desaparición de esencias 3
1

25 = 7 50 = 5


No debe ser cuestión en este cuadro, ni la causa ocasional del universo, ni los números rectores que dirigieron y crearon su existencia, porque todos estos números son espirituales, y sólo se habla de cosas elementales en su principio, en su curso y en su término. [ 40 ]
Se ve que los mismos números sirven para la reintegración de las producciones que ellos operaron.
Es la una ley fundamental que se encuentra en todas partes.
En cuanto al curso de las cosas del orden espiritual, ellas deben también tener números progresivos para sus tiempos y su reintegración; pero es necesario considerarlos bajo otra serie, y no es aquí donde nos ocuparemos de esto. [ 41 ]

VI - Curso de las cosas elementales en cuestión de la virtud generadora de la mujer.

Se ve, en el curso de la virtud generadora de la mujer, la representación física y progresiva de todo lo que abarca el curso de los seres.
Es de 13(4) a 14(5) años que ella adquiere la virtud generadora y que su forma pasa del estado inocente al de la pubertad y a la impureza: imagen de la alianza primitiva de 4 a 5.
Es de 44(8) a 45(9) años que pierde esta misma virtud generadora, o al menos que comienza a probar la degradación; imagen de la disolución neuvaire que destruye todo cuerpo y toda virtud de los cuerpos.
Ella conserva esta virtud desde aproximadamente los 14 años hasta los 44 ó 45 años, es decir, durante el espacio de cerca de 30 a 31 años: imagen del número elemental al cual es sometida la raza humana.
Después de este tiempo expirado y realizado, las mujeres tienen comúnmente una salud más fuerte y más constante; imagen de lo que nos espera cuando nosotros seamos liberados de la ley de la sangre. [ 42 ]
Su flujo menstrual me parece ser una consecuencia de lo que, en el origen, ella no tiene realizado su destino y que no emplea su virtud generadora a la verdadera reproducción que le era ordenada.
Yo presumo que este flujo cesa en los embarazos, porque es el estado que resulta del empleo natural y regular que hizo de esta misma virtud generadora.
Este flujo sigue bastante ordenadamente un período lunar en el período de tiempo, el que no está sometido siempre a las fases. Recordemos que hay algo que pesó antes sobre las aguas y que pesa aún hoy: es decir PESAR por no decir caer.
El hombre no es propenso a este flujo. ¿Será porque él no hace el mismo uso que la mujer de su virtud generadora?
Él adquiere esta virtud alrededor a la misma edad que la mujer: se puede fácilmente sentir la razón.
Él la conserva mucho más mucho tiempo que ella, e incluso sin tener el tiempo tan comúnmente determinado. Se puede también fácilmente encontrar porqué.
Hay bajo todas las leyes de la generación una multitud de otras relaciones ocultas, y que se aplican con exactitud al orden de las cosas: pero es mejor ser casto que sabio.
He aquí porqué no las expongo más. [ 43 ]


VII - de la Creación

A los ojos del Señor un día es como mil de años, y mil años como un día (II San Pedro, 3: 8)

Todo acto por parte del Eterno constituye un centro con tres ángulos.
El centro emanado es la imagen del ser producida; los tres ángulos, la imagen de sus facultades o potencias.
En todos los seres no hay nada fijo más que los centros.
Todas sus potencias son móviles.
El Ser supremo es el único donde todas sus potencias están también fijas a su propio centro.
La fijeza de los centros está representada por 1, puesto que es esta unidad la que controla dentro de cada ser.
La movilidad de las potencias está representada por 0 (cero), puesto que en los números, este cero sólo expresa a las potencias de los seres y que no cambia su valor radical. [ 44 ]
Cuando el Creador formó el mundo por seis actos de pensamiento, o en seis días, cada uno de estos días era la producción de un centro con sus tres ángulos, es decir, de una unidad con sus tres CEROS, o finalmente de un número MIL.
Cada uno de los ceros muestra una potencia que ha recorrido su círculo y su revolución y es así como las producciones se presentan en el pensamiento del Eterno. Se realizan para él a partir del instante de su existencia.
El tiempo se solucionó para él tan pronto como comenzó. Es lo que hemos llamado año, de la palabra ANNUS, ANILLO.
Estos tres ceros o círculos de años precedidos de una unidad, 1, ofrecen pues mil años al pensamiento del hombre una muy poderosa razón del Eterno.
Cada acto nombrado día presenta en un punto el desarrollo de mil de años que deben derivar; y recíprocamente, este desarrollo de mil de años sólo es para él un único día, puesto que ve todo en el acto, y en su realización. [ 45 ]


VIII - Elementos del Mesías, sin binario

El Cristo es ternario en sus elementos de operación como es en sus elementos esenciales.
No se puede extraer a su número 8° - (octonario) las cuatro raíces simples y primitivas l, 2,.3 y 4, sino adjuntando en conjunto 1,.3 y 4, donde el desarrollo de 3 ha producido 149 por la unión de 1 a la multiplicación de 7.
Ahora bien esta clase de extracción, que no es necesario confundirla con la que muestra 10 en 8, nos enseña que el Cristo estaba, en su obra temporal, a la vez divino, corporal y sensible, en el lugar considerado en el orden eterno, es divino en sus tres elementos. (Era la vía, la verdad y la vida. Juan, XIV - 6)
Él se había concebido del 14 de la luna de Marzo, se había descrito temporalmente, Era mostrar la potencia del denario junto al cuaternario de potencia simple; contiguo a la incorporación 3 = 17 = 18.
Él resucita en una similar época el 14 de la luna de Marzo.
Las leyes opuestas son correspondientes a las leyes directas, cuando tienen por objeto de restaurar todo a su rango. [ 46 ]
o
o
10 …. 8 …. 3.3 o 4 o o 4 o 3.3 …. 8 …. 10
o o o o
o
o

El remedio que se proporcionó para el mal, no es más que una regla TRES para convencerse de la edad del Maestro; pero ella debe ser hasta cierto punto reingresada y no directa.
En efecto, cómo dudar de la venida del Cristo. Sólo hay que numerar los años del mundo, y ver si la 4ª acción no pasó:

0 0
010 010 010 010
0 0

Era necesario que hubiese en él lo divino, un alma sensible y lo corporal para operar aquí abajo sobre el orden sensible y sobre toda la creación, porque incluso nuestra alma pensante no podría juntarse a nuestra gruesa envoltura particular sin el intermedio de un vínculo sensible particular, así mismo el Reparador divino no habría podido juntarse a su forma corporal aunque pura, sin la ayuda y el medio de un alma sensible..
Esta alma sensible llevó en sí el número 4°. Su ser divino llevó el UNO, su cuerpo llevó el 3. En nuestra alma divina llevamos 4; en el cuerpo 9. Ignoro el número de nuestra alma sensible (algunos piensan que lleva 15) pero supongo que en nosotros no lleva el mismo número que en el Salvador, puesto que veo que en todos los demás elementos, aunque había una similitud con nosotros, lleva siempre números superiores. [ 47 ]

EN EL MESÍAS
El Alma divina 1
El Alma sensible 4
El Cuerpo 3

EN El HOMBRE
El Alma divina 4
El Alma sensible ?
El Cuerpo 9

Si, en nuestros elementos cuyo número conocemos, estamos debajo de los elementos del Reparador, debemos estar también debajo de él en el elemento cuyo número ignoramos en nosotros, es decir, en el número de nuestra alma sensible.
Es en esta alma sensible que reside toda la clave del hombre.
Es por allí que se une a los sentidos y al cuerpo animal.
Pero como no se coloca voluntariamente como el Cristo en esta prisión, no es natural que conozca la clave que encierra.
He aquí porqué no sabemos cuál es el número de nuestra alma sensible. (Yo he de creer que esta alma sensible lleva 6).
[ 49 ]

IX - Progresión espiritual y circular del cuaternario dentro del círculo universal

1. Divino.
1. 2. 3. 4…………………………………………………..10

2. Estado y destino del hombre en su elección primitiva.
4. 5. 6. 7...................…………….……………………....…..4

3. Estado prevaricador, de padecimiento, de arrepentimiento y regenerado.
5. 6.7. 8..........................................…......................…….......8

4. Destrucción de las formas y reducción de la aparición material a del tres principios constitutivos.
6. 7. 8. 9..............................................….......................…….3

5. Reintegración de los seres en sus virtudes espirituales.
7. 8. 9. 10.............................……….……....................…......7

6. Reintegración de los seres en las virtudes divinas de la unidad por las operaciones del cuaternario.
8. 9. 10. 1................................................….................……....1
[ 51 ]

X - De donde los Números extraen su calidad

Todo es verdadero en la unidad. Todo lo que es coeterno con ella es perfecto. Todo lo que se separa es alterado o falso.
Nada no es falso en la década tomada colectivamente. Tomada abstractamente, nada no es verdadero en ella que lo que se encuentra tener una conexión mediata o inmediata con la unidad. Zacarías 4:14. LOS DOS OLIVOS O LOS DOS UNGIDOS DE ACEITE CONSAGRADO son buenos porque asisten DELANTE del DOMINADOR DE TODA LA TIERRA. Por esta razón se hizo entrar en el arca de los animales los que son llamados IINMUNDOS y los otros que son llamados LIMPIOS o PUROS.
He aquí porqué el animal del Apocalipsis tiene un número que no es verdadero. Por esta razón Swedenborg (MARAVILLAS del CIELO Y el INFIERNO) T.II p. 78 y 79 ha dicho, N° 512, que los que se precipitan en el infierno no pasan por el tercer estado del hombre después de la muerte y sólo sufren los dos Estados que siguen a nuestra disolución corporal, es decir, la condena y el dolor.
He aquí porqué las dos leyes de la naturaleza física son puras, porque están vinculadas con la tercera ley que las dirige y a la cuarta que las genera todas. [ 52 ]
He aquí porque todos nuestros esfuerzos, todas nuestras virtudes y todas nuestras ciencias no tienen mérito si las limitamos a la concepción de pensamiento en la inteligencia, a la veleidad de nuestros escasos deseos en la voluntad, y que no las realizamos por obras en nuestra acción.
He aquí finalmente porque el número 2 no se incluyó en los elementos que han servido de base a la aparición del Maestro y a sus operaciones temporales, porque este Maestro soberano habría venido para combatir este número que se ha convertido en inicuo al separarse de la década, y que este divino Reparador SE VOLVIÓ VISIBLE PARA ENCARGARSE de NUESTROS PECADOS, él que no tiene NINGÚN PECADO. 1Er Ep Juan, III - 5.
Por eso probó todas nuestras tentaciones, fuera del pecado (Héb. IV-15), porque este pecado o este número 2 no entraba en los elementos constitutivos de sus operaciones temporales.
Él se anuncia como ex Deo natus manija omnia secula (V. el Crédo). (Ex utero manija Luciferum genui te. (PS 109 - 3). Estos son sus elementos divinos en los cuales se incluyen todos los números, porque ninguno de estos números, tomados en el orden divino no puede separarse de la década.
Dios le dijo otra vez: Hodie genui ti (PS II - 7) he aquí su misión en el tiempo. [ 53 ]


XI - Fórmulas numéricas

Primera fórmula
Cuadrado de un número.
Adición teosófica del número y del que precede a éste en una unidad.
Adición aritmética de las dos sumas.
Tendrán el cuadrado de su primer número.
Ejemplo: 6 x 6 = 36
Adición teosófica de 6 (la suma de los números 1.2.3.4.5.6.) = 21.
Adición teosófica de 5 (la suma de los números 1.2.3.4.5.) = 15.
21 + 15 = 36. [54 ]

Segunda fórmula

Multiplique por 8 un producto teosófico.
Adjunte 1 al producto.
Extraiga la raíz cuadrada.
Tome la mitad más pequeña de esta raíz.
Tendrán el número radical del producto teosófico.
Ejemplo: 21 producido de 6 (ver el ejemplo indicado arriba),
× 8 = 168 + 1 = 169
v169= 13 13/2 = 7 + 6

6, es la mitad más pequeña, = el número producto teosófico. [ 55 ]

Tercera fórmula

Adición teosófica de un número cuadrado.
CUADRAR LA SUMA.
Ustedes tendrán un producto que contendrá la suma de los cubos de todos los números elementales del cuadrado que habrían adicionado teosóficamente.
Ejemplo: Cuadrado de 3 = 9.
Adicionado teosóficamente 45 (suma de las cifras 1.2.3.4.5.6.7.8.9.) × 45 = 2025.
Cubos de
1................... 1
2................... 8
3................... 27
4................... 64
5................... 125
6................... 216
7................... 343
8................... 512
9................... 729
2025
Se puede encontrar un infinito de estas clases de fórmulas en los números; pero la utilidad es mediocre por cuanto no se conoce la aplicación. [ 56 ]

Por otra parte, hay en esta marcha un inconveniente, el de obligar a todos los números a la misma operación, mientras que deben negarse, como en el último ejemplo, fue necesario observar 8 como el cubo de 2 lo que repugna al espíritu de los números aunque eso se ajuste al espíritu aritmético.
Finalmente esto me parece hacer descender los números en la región del cálculo vulgar, dónde los geómetras y los matemáticos se encuentran mucho a avanzar en el cálculo de los efectos y movimientos de los seres, pero de ninguna manera en la ciencia de las razones y del espíritu de estos seres.
Por eso se sabe mucho en este siglo sobre las revoluciones de los astros, sobre sus distancias, sobre las leyes de las refracciones de la luz, sobre las proporciones de tiempo y velocidades, etc.; pero no se dio aún el primer paso para aprender la razón menor de estas maravillas; y yo les repito, porque se ocupa del cálculo de las razones.
Sin embargo tenemos la obligación de mencionar las fórmulas ya indicadas
Eso prueba la inteligencia y un cerebro que se ocupa.
[ 57 ]

Cuarta y quinta fórmulas

Conozco no obstante dos fórmulas que son muy instructivas:
La primera de ellas es sobre las manipulaciones del 9, a cualquier punto que se le lleve, vuelve siempre 9 y no cambian nunca en nada el valor de los otros números a los cuales se les quiere agregar el 9, así manipulado, y que teosóficamente sigue siendo el mismo.
Ejemplo: 9 × 9 = 81 = 9.
9 × 1.255 = 11.295 = 18 = 9.
4 + 9 = 13 = 4.

La segunda fórmula, es la por la cual se extrae el espíritu de un número cualquiera y que da siempre 9 para el CAPUT MORTUUM y para el cadáver.
Ejemplo : 13 = 4. Para 13, siendo 4, = 9.
1.255 = 13. Para 1255, siendo 13, permanecen 1.242 = 9.
La primera de estas fórmulas anuncia que la materia no se mezcla con el espíritu.
De la segunda se deriva, que se puede siempre trasladar esta materia del espíritu que envuelve. [ 58 ]
Verdades donde el uso y el empleo se entregan al hombre con relación a sí mismo como estando libre; y con relación a los otros seres, cuando se es potente y cuando se ha recibido la clave de San Pedro (Mateo XVI - 9).
Este no es otra que haciendo fermentar, actuando y reaccionando las diferentes esencias que se tienen se puede extraer el espíritu. [ 59 ]


XII - Adición y Multiplicación

Una de las grandes claves de los números es la de no confundir estas dos operaciones.
Es por la atención de distinguirlas que se puede conocer entre dos números tomados espiritualmente, que son la raíz y el producto.
Aquél que va por la adición es la raíz, el que va por la multiplicación es el producto o potencia.
He aquí porqué 10 es raíz de 4, porque va de 4 a 10 por adición, pero 16 es la potencia de 4, porque sólo va por multiplicación.
Se ve aquí que las potencias de los números no se limitan a las que los científicos han prescrito.
Ya que, aunque 10 sea muy ciertamente raíz cuadrada de 100 y raíz cúbica de 1000, es aún raíz de 4.

Ahora bien, esta raíz puede llamarse raíz esencial o íntegra.
Estas tres raíces bastan para completar todo ser, porque por la raíz esencial tiene la vida o la existencia, por la raíz cuadrada tiene el progreso, y por la raíz cúbica, tiene el término o el complemento. [ 60 ]
Las otras potencias que los calculadores suponen más allá no son más que múltiplos de estas tres raíces primitivas.
Ellas no son más que las repeticiones operadas por la extensión de estas raíces primitivas pero no son dadas por el germen radical de la naturaleza; no son más que segundas series y redundancias.
10 es también raíz esencial de 7, porque 7, por su adición 28 regresa a 10.
Desde el momento que 4 no es más que la raíz cuadrada de este mismo 7 por 16 y la raíz cúbica de 64.

Para resumir:
4 no es no una raíz esencial, puesto que sólo produce cuadrados, y que no conocemos ningún número que vuelva de nuevo a él por adición simple.
10 es raíz doblemente esencial, a saber: para 4 y para 7. Están allí sus dos rayos, sus dos potencias; una divina, la otra espiritual.
4 y 7 no son no raíces esenciales; pero son potencias esenciales. No obstante sólo hablo de 7 que viene de 16: hay un 7 primitivo que no viene y que se hablará más adelante.
No he dicho nada del 8, quién tiene a 1 para las operaciones de sus facultades distintivas, pero que no debe aquí confundirse con la unidad; ya que en el orden verdadero, radical, divino no hay número, 1 es todo, y sólo hay 1 y 10; 1 para la esencia, 10 para las operaciones y los productos. [ 61 ]
1 es triplemente raíz esencial, a saber: de 10, de 4 y de 7. Pero 10 no se separa de 1. Así es él que actúa en 10, y en unión coeterna, cuando 10 opera 4 y 7. El 10 y el 1 son el principio; el 4 y el 7 son las producciones. Por eso estos números sólo son las raíces cuadradas, y no las raíces esenciales, porque sólo pertenecen a la unidad principio y a su denario que es su propia potencia de crear seres, es decir, llevar el nombre de raíz esencial.
Pero, ¿porqué esta raíz esencial no puede conocerse sino por adición, y la raíz cuadrada y cúbica se encuentra por la extracción de raíces, es decir, por el revés de la multiplicación?
La raíz esencial no se puede conocer sino por adición, porque basta a los seres saber que tienen todo de esta raíz esencial o de este principio universal generador, y que no deben saber cómo ellos vienen de él.

El HECHO es todo lo que era necesario probar a los seres producidos: el MEDIO, el principio generador se lo reservó. Ahora bien, este hecho es probado por esta ley de adición:
1.2.3.4. = 10.
La multiplicación, al contrario, es la ruta trazada para ir de las raíces cuadradas y cúbicas a sus potencias, y VICEVERSA, porque esta segunda producción que no tiene las facultades de los seres, es necesario que tenga [ 62 ] la facilidad de producirlos y replicarlos sobre ella misma, lo que pasa a ser un nuevo argumento para la libertad que, independientemente de nuestro sentimiento natural, es probado por las leyes de los números.

Si la conexión generadora de la raíz esencial a sus potencias es irreconocible es que no corresponde crear a este principio radical y esencial, y si estas potencias pueden iniciarse en esta secreta conexión, ellas querrán crear como él y podrían prescindir de él.
Pero no se conoce la conexión de las raíces cuadradas y cúbicas a sus potencias, para que tengamos la prueba que podemos ejercer y desarrollar nuestras facultades, y que no seremos perdonados si no lo hacemos.
Otra maravilla que debe remarcarse aquí, es que, en la extracción de la raíz cuadrada y cúbica, o, si se quiere, en el repliegue de nuestras facultades, las potencias cuadradas o cúbicas o las facultades que representan, se desvanecen hasta no dejar el menor rastro; desde el momento que en la ley de adición que hacen remontar las potencias esenciales a la raíz esencial, se mantienen intactas y están siempre permanentes.
Es una prueba bastante fuerte que nuestras facultades no son seres, mientras que nuestras potencias esenciales, nuestro ser constitutivo al fin no es un ser inmortal e inextinguible. [ 63 ]

Añadiré aquí dos fórmulas muy instructivas: 4 × 4 = 10 + 6 = 7, potencia esencial confiada al hombre primitivo y perfecto sobre el divino y el temporal, representados por el espíritu o el septenario.
Para eso el número 4 es el padre y la madre del hombre quien, en efecto, según el Génesis; se creó masculino y femenino por esta potencia 7ª conteniendo 4 y 3.
Pitágoras y sus discípulos se equivocaron cuando dijeron que 7 estaba sin padre y sin madre, a menos que se propusieran hablar del 7° primitivo que es la rueda radical y universal de ahí todo procede.
7 × 7 = 40 + 9, potencia del espíritu o del divino y del temporal sobre el hombre encarcelado en la materia, y sobre lo temporal. "MINUISTI EUM" PAULO MINUS AB ANGELIS "PS."VIII-6.

En efecto, si el hombre no hubiera prevaricado, el 7° habría permanecido en su estado de integridad y en su rango natural, que era ser inferior al hombre, puesto que 4 subía directamente a 10 por su adición, en tanto que 7 no podía sino en dos tiempos e inmediatamente, se ve obligado a pasar por 28. Pero por su prevaricación el hombre que se incorporaba materialmente, portó el número 40 en vez del 4.
Mientras que el 7° se encuentra superior a él, porque 40 no puede corresponder a la raíz esencial o a 10 que va a 160, mientras que 7, a pesar de su extensión de 49 que es obligado a tomar para relacionarse con nosotros y por un efecto de la misericordia, no permanece [ 64 ] menos intacto en su potencia esencial de 7 y se encuentra por allí más cerca de un grado de la raíz esencial que nos es común con él.
Sin embargo, hay una cosa importante a remarcar que es las relaciones que existen entre las operaciones temporales de estos dos números 4 y 7 tomados en su extensión, a saber: 160 y 49. Están tanto vinculados uno al otro por la consanguinidad, sus derechos se coordinan así bien juntos, que 40 pasando por 160 puede volver de nuevo a 7, 28 y a 10.
Su colega 49 se ve obligado a volver a pasar por 13 y 4 para corresponder a la misma raíz denaria.
Se ve allí dos cosas: la primera es que no podemos nada sin el espíritu; la segunda es cuánto somos queridos al espíritu.
El números de la materia 3,.6,.9 son también potencias; pero no son potencias esenciales como 4 y 7, porque no extraen como estos dos números su origen de la raíz esencial 10.
Sin embargo, aunque no siendo potencias esenciales, no pueden eximirse de observar como raíces, puesto que todo número lo es, cada uno según su clase.
Entonces se hacen sobre estos números las mismas operaciones que sobre 4 y 7; se los eleva a sus potencias cuadradas; se los reinstala por la extracción; repiten incluso en su orden una [ 65 ] imagen de las tres grandes leyes colocadas anteriormente a saber: que es necesario tres grados de acción para completar el círculo.

Ahora bien, estos tres grados se encuentran en el número 3, que, en estos casos; es el ser o el principio; seguido por el 6, que es el progreso y finalmente el 9, que es el término.
Pero esta repetición sólo es aparente porque en el orden material el número 3 no es el mismo que aparenta y momentáneo, y que no espera lo que él le da, el desarrollo ni la reintegración de sus potencias o facultades no son libres como en 4 y 7. Por eso sus obras no le son contadas como a nosotros.
En cuanto al número 8, hemos perdido totalmente la consciencia que lo temporal solo puede restituirnos, es decir ya no lo poseemos más que bajo formas o montajes, lo que se expondrá más claramente en el apartado sobre las propiedades del 8 (octonario).
En efecto, el 8° puro y divino no puede mostrarse en su naturaleza simple, visto el estado inferior donde nosotros somos.
OCHO no es un número de materia él es incluso superior a 7 y a 4; es el resumen divino, pero un resumen completo y dónde todo es tan fuerte como en Dios mismo y en 10. [ 66 ]
Toda la diferencia es que en 10 todo lo divino actúa con extensión y expansión y que en 8 actúa por concentración; pero la armonía de estos dos números está íntegra.
He ahí porque Jesucristo ha dicho: Mi padre está en mi, no estoy solo. Todo el que está en mi padre está en mí (Juan, XVI 32, 15).
Por esta razón se le dice aún: Minuiti eum paulo minus ab angelis.
Se podría ver también la razón de "hodie genui te" (PS II, 7).
Pero sería necesario tener mucho cuidado contra el peligro de confundir el rango de 8 y de 4 haciéndolos remontarse a 10. 4 y subir por 1.2.3.4. OCHO se sube por 3. 4. como lo prueba la gama musical. 4 parece pues no ser más que el extracto de 10 mientras que 8 es el operativo, puesto que se calcula con sus propios actos trazados en la gama.
Así pues, es más bien imposible aún para nosotros encontrar la conexión radical de 10 a 8 que de 10 a 4, puesto que 10 no es la raíz de 8, pero un número esencial y coeterno con él y solamente distinguido por otro carácter de operación.
Es necesario resguardarse bien también al sumar 8; eso sería desvirtuarlo.
Lleva a 36, que está bien lejos ser su número relativo. [ 67 ]
Allí no tiene que 4 y la potencia 7 que se pueda reducir a 10 por esta vía porque descendieron, lugar que 8 no es producido por 10, pero él es la línea derecha y el Espíritu-Santo es la izquierda. EGO ROGABO PATREM, ET ALIUM PARACLETUM DABIT VOBIS UT MANEAT VOBISCUM IN AETERNUM (Juan XIV-16).
Este Espíritu-Santo es también septenario puesto que es el agente directo del 8°. "ILLE" ME CLARIFICABIT, QUIA de MEO ACCIPIET Y ANNUN - TIABIT VOBIS "(Juan" XVI-14)
Pero este 7° no es punto del orden de los que se sometían al hombre en el origen. Es raíz esencial así como 8 y 10, puesto que actúa en conexión con ellos y sin ninguna interrupción en el orden divino.
En cuanto al orden temporal- espiritual, su acción es alternativa. La música nos lo indica: La octava se calla cuando el 7° habla recíprocamente, y cuando la octava habla el 7° se calla.
Lo que la música indica, el Evangelio lo prueba (Juan, XVI-17)"Expedit vobis ut vadam; si enim non abiero, Paracletus non veniet ad vos; si autem abiero, mittam eum ad vos "- 1,.10; 8; 7. He aquí lo divino o el conjunto de raíces esenciales. El hombre, o 4, es el extracto y la primera potencia esencial. [ 68 ]
Es para regenerar este cuaternario que el Reparador vino al mundo y que él allí dejó sus virtudes y sus dones al dejarlo.
No hay sin razón que sólo había cuatro soldados en su suplicio y que repartieron cuatro lotes de sus prendas de vestir (Juan XIX - 23). No está sin razón también que su túnica sin costura no fuera repartida.
Si la divinidad es una RAÍZ esencial, se debe entender lo que Jesucristo ha dicho en Mateo XXVI - 53: "¿Creen que no puedo rogar a mi Padre, y que no me enviaría aquí al mismo tiempo más de doce legiones de ángeles?" Cada acto divino es la producción de un ser real.
Un poeta ha dicho:
"Dios no sabría pensar sin crear su imagen."
Por eso Isaías dijo de Dios, (57 - 16): "No disputaré eternamente y mi cólera no durará siempre, porque los ESPÍRITUS SALIERON DE MÍ Y SOY YO QUIEN HA CREADO LAS ALMAS."
En cuanto a los números 2 y 5, aunque en la aritmética ordinaria se pueda elevarlos a potencias, es necesario guardarse bien y considerarlos como raíces puras y verdaderas en la aritmética espiritual.
En consecuencia nunca se les debe ajustar ni cubicar como se hace con otras raíces, porque conducen en efecto a resultados seductores, donde son sólo buenos en apariencia. [69]
Tal es el privilegio de la iniquidad.
El ángel de las tinieblas tiene el poder de transformarse en ángel de luz, pero ve cuáles son los elementos que componen estos resultados:

2 × 2 = 4 × 2 = 8.
5 × 5 = 25 = 7 × 5 = 35 = 8.

Ustedes reconocerán que este ser pérfido y capcioso, no parece ocultar que las manos bajo su abrigo son realmente garras.
Así no hacen nunca vegetar sus raíces corrompidas, las rechazan, al contrario, todo lo cultivan con el fin de volverlos tan estériles como nosotros podamos.
Nada más delicado que la manipulación de los números; las normas son poco bien numerosas; toda la atención debe referirse al arte de aplicarlos.
La suma y la multiplicación: he aquí todo el mecanismo de esta sublime ciencia.
Pero se la desfiguraría en totalidad si se emplearan estos dos medios también igualmente sobre todos los números. Los números de la misma naturaleza se multiplican; aquellos que son heterogéneos no pueden más que sumarse. Es todo para prevenir las monstruosidades [ 70 ]

XIII - Número de los elementos. De sus relaciones con los seres perversos y de las potencias divinas y espirituales con el Círculo Universal

París, 1775, en Luxemburgo, con el abad Rozier. (1)

10 10 10
Fuego
1 4 7
Agua
10 2 5 8 10


Tierra 3 6 9
10 10 10


En cada uno de los elementos consideran el principio o comienzo, el progreso y el término.
El fuego es 1 en su principio, porque es la imagen sensible del Espíritu. Por eso remonta siempre hacia su fuente. Es 4 en su progreso como ocupante del centro de los cuerpos los cuales todos están representados por un triángulo. Es 7 en su término, porque termina por reunirse al Espíritu del que emana (no se habla aquí del fuego material). [ 71 ]
En el orden elemental, el número y las acciones de los agentes físicos son análogos. Agua, 2, Tierra, 3. Fuego, 4. Aire, 1.
El agua es 2 en su principio como el opuesto del fuego. La línea horizontal que afecta cortando en ángulos rectos la línea de ascensión del fuego. Es 5 en su progreso porque tiende, a la imagen del quinario impuro, a romper todas las barreras y a apagar la actividad del fuego generador y productor. Es 8 en su término porque, su acción siendo moderada por la medida, repite la acción del Reparador que es de moderarlo todo y de conducirlo todo a la producción.
De la tierra se conoce bastante, no diré nada.

La suma de números del fuego da........... 3

La de los números del agua..................... 6 Nueva imagen dónde se encuentra la ley general de los seres físicos
La de los números de la tierra................. 9


En el orden espiritual, el 5 del medio se toma para los seres perversos.
Los otros ocho números que lo rodean se toman para las potencias espirituales, temporales, divinas que le circundan y le retienen en su prisión, de modo que, [ 72 ] forman en torno él un recinto continuo y sin brechas, le es imposible evitar los tormentos y las molestias que estas potencias le causan.
Es necesario advertir que estas potencias son OCHO, para recordarnos que son las armas del agente divino encargadas de manifestar la justicia del Creador.
Es necesario notar que sumado de dos en dos a estas potencias que se encuentran enfrente una de la otra, se tiene siempre 10 por resultado.
Aquí el cuadro se extiende y prueba la gran propiedad del 8°, que es la expresión de denario y su propia sustancia, como he expuesto en otra parte.
Pero al mismo tiempo es necesario ver que no se puede hacer esta adición de los dos números correspondientes sin extender su poder y hacerlos pasar sobre el quinario, quién por este medio, se encuentra continuamente cruzado y herido por la acción violenta de ocho denarios.
Tal es la situación de los todos los prevaricadores que le son restituidos sus miembros; irán con él en este lugar "UBI NULLUS ORDO SED SEMPITERNUS HORROR" INHABITAT." Job, 10-22." [ 73 ]


XIV - Propiedades del Octonario (8°)

Este no está sino después del complemento del cuadrado del espíritu que la operación del 8° pudo consumirse.
Era necesario que las cuarenta y nueve puertas abiertas por Salomón hubieran recibido el Sabat antes de que la quincuagésima se abriera.
La obra del 8° no podía pues conocerse claramente sino en el espíritu del número 50, porque entonces el número de la iniquidad y el número de la materia son disipados por la influencia viva y generadora de la unidad, que viene a tomar su lugar.
¡Oh! ¡Cuán necesario es tener ojos para leer los números! ¿Quién podría nunca creer qué 50 vale 8? Y eso con las señales distintivas de todas las acciones maravillosas y divinas que se emplearon en la regeneración de la posteridad humana.
Es necesario también tener atención de no observar esta unidad que se junta a 49 bajo un producto octonario. (Basile de Cesarea, "DE" SPIRITU SANCTO "CH." 27, habla del cuadrado de 7, pero parece no tener el clave del resto). [ 74 ]

Nada no es separado en el orden y las operaciones de esta divina metafísica.
La unidad se une y se funde por decirlo así con el septenario, es todo lo que nosotros podemos conocer aquí abajo.
El Hijo y el Espíritu, aquí es todo lo que se nos concede. En cuanto a la unidad absoluta o el Padre, nadie puede verlo ni lo verá en este mundo, si no está en el 8° que es, en efecto, la única vía por dónde se pueda llegar hasta él.
Por eso el Salvador ha dicho: "Nadie conoce al Padre si no es por el Hijo, y aquél a quien el Hijo haya querido revelar "Mateo. XI 27. Juan, XIV - 28: "mi Padre es mayor que yo" - "mi padre y yo somos uno "(Juan, X - 30)."
Estas contradicciones desaparecen muy rápidamente delante de la antorcha de números. 50 es para el primer paso, 1 para el segundo.
Quienquiera que conozca después de eso la relación de los números, juzgará que puede esperar de su fe en el nombre del Reparador.

El número nos hace comprender por la inteligencia que este ser es el depositario universal de todos los tesoros de la esencia divina y trina, el nombre hará comprender por el hecho de que es el principio activo y operativo de toda obra y de toda acción, y el nombre por el cual el Padre concede a todos los que le piden por esta vía y con confianza. [ 75 ]
Ustedes no pueden hacer nada sin mi, (Juan, XV - 15).
Este número 50 nos enseña aún porqué el Salvador ha dicho, en San Juan, (XVI-7) : "Les será útil que me vaya, ya que si no me voy, el Consolador no vendrá a ustedes; pero si me voy, a ustedes se lo enviaré ".
Tanto estuvo ocupada a preparar su obra la unidad y el septenario concentrado en ensamblar los terminales de nuestra región inferior, que no pudieron desplegar toda su eficacia, y los frutos de sus virtudes crecían secretamente hasta que hubieran alcanzado su complemento.
Cuando este término llegó, cuando la unidad desarrollada de sus obstáculos pudo extenderse, hasta su centro divino, y el septenario abarcó la circunferencia entera del círculo que había venido a regenerar, entonces es útil para los apóstoles y para el mundo que la unidad remontara hacia su fuente, que dejará al septenario libre de poder poner en acción todas las virtudes que acababan de tomar su aumento en él, que lo encargara, por consiguiente, de enterarse de todas las cosas y todas las verdades a sus cargos electos, mientras que dando la vuelta hacia su Padre reanuda allí todo su esplendor y toda su majestad, para volver de nuevo al final de los siglos, rodeado de gloria y para operar a la vez de frente al universo de los espíritus y hombres, lo que el septenario o el Espíritu-Santo habrá operado parcial y progresivamente en este bajo mundo. [ 76 ]

"Aquél que crea en mi hará las obras que hago y le hará aún más grande, porque me voy a mi Padre." (Juan, XIV - 12).
"Y lo que le piden a mi Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado por el Hijo". (Juan, XIV - 13)
Esta superioridad de obras que se promete se concibe en lo que el 8° reunido entonces en el Padre podrá obtener a los que le reclamarán las fuerzas y los dones del denario radical, en el lugar que el Reparador sólo quiso actuar en este bajo mundo como representante de este mismo denario.
"Yo no digo que rogaré a mi Padre por ustedes" (Juan XVI - 26); "Ya que mi Padre les ama por él mismo, porque me amaron y creyeron que salí de él "(27)."
¡Qué bonita confirmación! El Verbo se une al Padre: rogando al uno, se obtienen las ayudas de todo dos: ¡Nuestro rezo nos pone necesariamente en relación con el Padre prosternándonos, rogando, y estremece cernos de alegría!
El número 50 desapareció al enfoque de este santo 8° porque no podía existir juntos.
La iniquidad y la apariencia no podían subsistir ante la unidad y su potencia. [ 77 ]
He allí esta divina iglesia fuera de la cual nadie puede ser salvado y contra la cual las puertas del infierno nunca prevalecerán, según la promesa que se hizo a San Pedro, (Mateo., XVI - 18).
He allí esta clave que abre y nadie cierra, que cierra y nadie abre. (Apocalipsis, III - 7). [ 79 ]

XV - Valor intrínseco de las medidas geométricas


5
3



4

La hipotenusa vale 5. Los dos lados restantes del triángulo rectángulo valen 3 y 4. El cuadrado de 5 es igual la suma de los cuadrados de 3 y de 4.
He allí la imagen del crimen primitivo donde el perverso quiso someter las causas tercera y cuarta innatas y ocultas en el principio supremo.
Esta hipotenusa es una alteración, una descomposición, una desmembración del círculo. Ya que, cuando el círculo está en su integridad, presenta diámetros en todos los sentidos, es decir, del 4 y del 10.
Pero al mismo tiempo, queda claro que esta hipotenusa es espiritual, puesto que ella se confunde con el diámetro y que tiene al centro; y es para eso que su triángulo rectángulo es falso, ya que en el orden verdadero, los triángulos deben tenerse al centro que por uno de sus ángulos y no por sus bases o sus lados. [ 80 ]
Los múltiplos de .4 y 5 dan los mismos resultados, y con la misma exactitud y la misma inteligencia.
Allí se puede ver la marcha de los elementos según sus números 6,.8 y 10; dónde el fuego se muestra operando todo y llenando todo, puesto que su cuadrado 100 es igual a la suma de 64 y 36, cuadrados de 8 y de 6.
Al presente vean las CARTAS EDIFICANTES tomo 26, página 146, París en Mérigot, 1783.
Allí se encuentran los textos o fragmentos del libro nombrado: Tchéou-pey. Este libro es reconocido para auténtico entre los Chinos y es previo al incendio de libros que devino en el año 213 antes del J.- C., bajo el emperador Tsin-chihang.
3er. texto: Los fundamentos de los números tienen su fuente en el YU EN (el círculo) y el FANG (el cuadrado).
4° texto: El círculo (yu en) viene del cuadrado (fang) 4 = 10.
5° texto: El fang (cuadrado) viene del KU
6° texto: el ku viene de 9 × 9 = 81.
7° texto: Si se separa el ku en dos se hace el kéou ancho de 3 y un kou largo de 4. Una línea king junta a los dos lados del kéou. El Kou hace ángulos. El king es de 5. [ 81 ]
Nota del misionero: "Estos textos hacen alusión al triángulo rectángulo cuyo lado es 4, otro 3 y la base 5. Esta figura se llama kéou-kou; lo que, en China, pasa para bien saber el kéou-kou tienen la reputación de poseer una ciencia sublime y profunda."
10° texto: Los dos KU hacen un largo FANG de 25; es el TSI-KU total de los KU.
11° texto: Es por los conocimientos fundamentales de estos cálculos que YU (primer emperador de dinastía del Hia) puso al imperio en buen estado.
Yo no puedo negar haber probado una satisfacción de muchas vidas reencontrando los rastros antiguos de una verdad de las más profundas y que, gracias a Dios, se habían vuelto palpables en mis meditaciones más de un año antes de que hubiera leído el volumen chino que nos los transmite. El autor de toda certeza sabe lo que es; esto basta a mi corazón y a mi espíritu y adoro respetuosamente aquél que permitió que de tiempos alejados de más de 4.000 años y a distancias de 4.000 leguas se hiciera de parecidos encuentros.
Que la filosofía material se atreva a decir que estas leyes y estos cálculos son arbitrarios, y la inteligencia esclarecida le dirá que son tan fijos como la naturaleza de los seres.
Ella le mostrará en las tres líneas que componen el rectángulo en cuestión: 1° el número de la iniquidad; 2° el número de la materia; 3° el número del hombre. [ 82 ]
Ella le mostrará la separación de la luz y la oscuridad por el SENO.
Ella le mostrará el número primitivo y glorioso del hombre sobre la materia y sobre la iniquidad por su unión con el centro.
Ella le mostrará con qué inagotable potencia la sabiduría suprema opone siempre a la iniquidad una suma de fuerzas igual a su número perverso, con el fin de equilibrarlo y de contenerlo.
Es de necesidad indispensable que el triángulo rectángulo sea escaleno para operar todas estas maravillas, ya que si fuera isósceles, los dos lados iguales darían cada uno un cuadrado igual donde la suma no formaría más un cuadrado y se opondría, por lo tanto a la balanza, a la armonía y a la reunión.
Pero todo está vinculado, esta reunión, esta armonía no estaría ya en el caso de ser deseado, ya que entonces no habría más desorden, no habría más hipotenusa, el KING no valdría ya 5, puesto que sólo tiene este valor en tanto que el seno no sea total y que tenga una base junto al centro.
Es el mismo punto central del círculo que constituye el valor 4 del gran lado de rectángulo, sin eso valdría 3 como el lado pequeño [ 83]
Ella le mostrará en las tres líneas que componen el rectángulo en cuestión:
1. el número de la iniquidad;
2. el número de la materia;
3. el número del hombre. [ 83 ]
Es de observar que esta hipotenusa o basa del triángulo es llamada KING en los chinos, y quienes la misma palabra significa rey en varios dialectos europeos derivados del céltico.
??? en hebreo significa base, disposición y preparación al culto de los ídolos.
¿Porqué el QUINARIO de los Latinos no tendría por algún lado en esta fuente, sea por el sentido, sea por la letra?
Habría volúmenes que escribir sobre esta figura, y no me asombra que haya tenido en China la mayor veneración para Fo-Hi, que pasa por haber desarrollado el conocimiento, así como para los otros científicos que lo meditaron, incluido y empleado con éxito.
Pitágoras es también para mi un ser muy respetable de haber descubierto algunos de propiedades del triángulo rectángulo, que que se complementó con este conocimiento que existiera en la China de toda antigüedad.
Los Chinos conocen también el ciclo de 19 años, que volvió a Methon tan famoso entre los Griegos.
La misma luz se comunica por todas partes y a todos los que no la rechazan, tanto es natural al hombre, puesto que él nació en el seno de la luz. [ 84 ]
18° texto: El FANG (cuadrado) incumbe a la tierra. El YU EN (círculo) incumbe al cielo. El cielo es YU EN; la tierra es FANG.
El misionero explica todo por la trigonometría ordinaria.
El 20° texto da al cielo el color marrón y negro, y a la tierra el color amarillo y carmesí.
21° texto: Aquél que conoce la tierra se llama sabio y hábil. El que conoce el cielo se llama CHING (fuerte sabio). El conocimiento de KEOU-KOU da a la sabiduría el conocimiento por la tierra. Por este conocimiento del cielo, y teniendo una fuerte sapiencia y pasión: se es CHING.

Los lados KEOU-KOU tienen sus números.
EL CONOCIMIENTO DE ESTOS NÚMEROS PROCURA TODAS LAS COSAS. (Estas últimas palabras muestran hasta donde el punto en cuestión estaba en veneración en los chinos).
Los chinos tienen números celestiales y números terrestres.
Los primeros son: 1, 3, 5, 7, 9.
Los segundos son: 2, 4, 6, 8, 10.
Los chinos designaban antiguamente el cielo por 1 y 3. [ 85 ]
El 1Er número terrestre es 2, su cuadrado 4. Es por eso que el TCHEOU-PEY tomó para los lados del triángulo los números 3 y 4, cuya base se vuelve necesariamente 5. Así es el misionero muestra su ignorancia sobre la verdadera raíz de 4, que no es 2, y sobre la fuente de la hipotenusa, la que lejos de proceder de los lados 3 y 4, es al contrario la causa ocasional.
El mismo misionero nos dice que el círculo chino se divide en 360 ¼. El de Europa y casi de todas las naciones no se divide sino en 360.
Para salvar la dificultad, es necesario conocer la relación de la circunferencia con el radio.
El año chino tenía 365 ¼. En cuanto a la división de los números chinos en números celestiales y en números terrestres, todo ello basado en dos progresiones aritméticas, esta división no pudo mostrarse sino después de que la ciencia de los números se alteró en los Chinos.
Nada más falso, nada más peligroso que esta división. No son los rangos de los números que hacen su calidad intrínseca, al contrario, es su calidad intrínseca la que hace su rango, y cuando se conocen los valores intrínsecos de estos números, se está alejado de clasificarlos según las dos progresiones anteriormente mencionadas. [ 87 ]


XVI - Del número Seis

Este número parece ser el método de toda operación cualquiera. No es un agente individual, pero su carácter parece tener una afinidad necesaria con todo lo que opera, y ningún agente eleva su acción a su término sin pasar por el método de este número.
Este SENARIO es la relación coeterna de la circunferencia divina con Dios.
Por esta razón Dios, que genera todo, abraza todo y ve todo.
La álgebra misma, que ha conservado a algunas leyes del verdadero cálculo, pero que el espíritu de ninguna manera conservó, puesto que se da a sí misma sus datos, la álgebra dice, vaya por este número en la elevación de las potencias cúbicas. Son necesarios seis actos para producir un cubo cuya raíz tiene dos términos:
1° El cubo de las decenas;
2° Dos veces el producto del cuadrado de las decenas por las unidades;
3° El producto de las decenas por el cuadrado de las unidades;
4° El producto del cuadrado de decenas por las unidades. [ 88 ]
5° Dos veces el producto de decenas por el cuadrado de las unidades;
6° El cubo de las unidades.

CARTAS EDIFICANTES, 9ª recopilación, antigua edición.
La doctrina teosófica de los Hindúes, presenta a 5 reyes hermanos teniendo la misma mujer, que son condenados a confesar cada uno su falta, para obtener una fruta cortada por uno ellos desde un árbol consagrado, desde una altura de seis codos, y así puedan remontarse a ese lugar.
La circunferencia está formada por seis triángulos equiláteros ella es el producto de dos triángulos que se impulsan uno al otro; es la expresión de seis actos de pensamiento divino que se manifestaron a los seis días de la creación y que deben operar la reintegración.
Así este número SEIS es el método de la creación, aunque no sea ni el principio NI incluso el agente.
Es en la adición teosófica del número 3 que se encuentra la prueba de la influencia del senario en la corporización.
Llevando esta antorcha sobre la escena de la naturaleza, no es necesario olvidar los hexágonos de las materias volcánicas sorprendidas por las aguas.
La Vida ofrece miles de ejemplos. [ 89 ]
Este SEIS se muestra en las propiedades conocidas del imán, donde se distingue hasta ahora, la atracción, la repulsión, la comunicación, la dirección, la declinación, la inclinación.
Este SEIS se muestra de una manera más activa y más sorprendente aún en la música. Lo que se llama la quinta o la dominante vale SEIS, según el cálculo de la naturaleza:

1° Porque se compone por dos tercias, puesto que la mediana es a la vez la tercia de la tónica y la grave de la dominante tomada como tercia.
2° Porque esta mediana termina el tono principal o el tono menor, y que ella es susceptible de otra.
3° Porque la división de la cuerda sonora que da 1 para la tónica, 2 para la octava y 3 para la quinta, la adición de estos 3 números vuelve a 6.

Ahora bien, es imposible hacer un movimiento de música sin pasar por esta dominante que se acaba de ver lleva al número 6.
Así toda la marcha musical es senaria.
La música nos enseña aún de que cada tónica tiene su análoga, lo que describe aún el número 6. [ 90 ]
La escritura nos describe el senario desde el origen de las cosas hasta su término, puesto que después de habernos hablado de la obra de seis días, ella nos muestra en el Apocalipsis, ante el trono del Eterno, a cuatro animales, teniendo seis alas, y veinticuatro ancianos que se prosternan ante él; este quién nos deja entrever que el mismo número senario no es el método universal de cosas que parece tiene el mismo carácter en el orden universal; por eso nuestras facultades trinas se ven obligadas a seguirlo para realizarse y llegar a su complemento de acción:
Pensamiento l,
Voluntad 2,
Acción 3 = 6.
Los veinticuatro ancianos del Apocalipsis son igual a seis, que son 1,.3,.4,.7,.8, 10. Estos números añadidos dan 33, incluyendo el cero, imagen y prueba de la aparición corporal.
Pero dan 24 sin cero. No hay más que estos seis números los que han actuado, que son reales y que actuarán eternamente, es decir, que hay eternamente dos potencias, la de Dios y la del Espíritu.
Este senario había sufrido en las distintas prevaricaciones que han hecho descender aquí abajo al Regenerador.
Era necesario que se reparara la virtualidad.
Es por eso que cambió en vino el agua de las seis urnas en las bodas de Canaan. (J. II-6.) [ 91 ]
Se deben acordar también de los doce panes de propuestas guardadas seis por seis, los cuarenta y dos campamentos, los seis días laborables, los seis grados del trono de Salomón, los seiscientos sesenta y seis talentos que su flota le aportaba todos los años, etc.
Él no tiene menos verdad que el senario que es que el método según el cual todos los agentes operan, no puede considerarse precisamente como un número real y activo, pero como una ley coeterna trazada en todos los demás números.
Este número 6 es sobre el cual el hombre debería haber dominado antaño, y sobre el cual debería dominar después de su restauración.
Las mariposas que son seres resucitados, tienen cuatro alas y seis piernas.
Hombre ve tu ley, se escribe por todas partes [ 93 ]


XVII - Diferencia del espíritu al cuerpo

Independientemente de las pruebas numéricas que encontramos en las adiciones teosóficas de 3 y 4 para garantizarnos que 4 es un número central, y 3 un número de circunferencia, las leyes geométricas nos proporcionan muy convincentemente para hacernos distinguir nuestro origen del de la materia, para mostrarnos nuestra superioridad sobre toda la naturaleza física, nuestras relaciones directas con nuestro principio y la duración inmortal de nuestra alma que puso la vida en la inmortalidad misma.
Todas sus verdades se encuentran escritas en el círculo dividido naturalmente en seis partes.


Este círculo natural se formó diferentemente por el círculo artificial de los geómetras. [ 94 ]
El centro llamó al triángulo superior y al triángulo inferior, que, reaccionando mutuamente, manifestaron la vida. Entonces el hombre cuaternario pareció. Sería de toda imposibilidad encontrar este cuaternario en el círculo sin emplear líneas perdidas y superfluas, si se limitaba al método de los geómetras.
la naturaleza no pierde nada: coordina todas las partes de sus obras, las unas con las otras.
Por eso en el círculo regularmente trazado por ella se ve que los dos triángulos, en su unión determinan la emancipación del hombre en el universo y su lugar en aspecto del centro divino; se ve que la luz sólo recibe la vida por reflejos que brotan de la oposición que la verdad prueba por parte de la mentira, la luz por parte de la oscuridad, y que la vida de esta materia depende siempre de dos acciones; se ve que el cuaternario del hombre abraza las seis regiones del universo, y que estas regiones siendo vinculadas dos por dos, la potencia del hombre ejerce un triple cuaternario en esta estancia de su gloria.
Es aquí que se manifiestan las leyes de este magnífico conocimiento donde los Chinos nos dejaron los rastros, quiero decir el conocimiento del KEOU-KOU. [ 95 ]
El hombre prevaricante al incentivo de la primera culpa se alejó de este centro divino, sobre el cual se había colocado; pero aunque haya sido alejado, este centro permaneció en su lugar, puesto que ninguna fuerza puede sacudir este trono temible. (SEDES TUA IN SECULUM SECULI. PS. XIV - 7).
Entonces pues El hombre abandonó este puesto glorioso, es la divinidad misma que se encuentre lista para sustituirlo y que opera para él en el universo esta misma potencia donde él se dejó desnudar por su crimen.
Pero en cuanto viene a sentarse en el lugar del hombre, se reviste de los mismos colores agregados a las regiones materiales donde se establecía primitivamente , puesto que no se puede mostrar en el centro de este círculo sin colocarse en medio de todas estos regiones.
He aquí lo que el estudio del círculo natural puede enseñar a ojos inteligentes. La figura trazada aunque imperfectamente, es más que suficiente para ponernos sobre la vía.
Añadamos otras dos observaciones sobre el número 6:
Una tomada de un grano de polvo. Se afirma que si se guardara otros granos de polvo en círculo en torno a él, hasta una distancia igual a 60 veces su tamaño. [ 96 ]
Otra toma la edad que el hombre tiene necesidad de alcanzar para ser susceptible del crimen.
Ella fija esta edad en 15 años.
En 7 años sólo es susceptible de mancha.
Hasta 7 años, está en la privación. [ 97 ]


XVIII - Progresión de los tiempos activos del reparador

8 1 Representación de la unidad divina en el círculo universal, celestial y terrestre.
16 7 2 Potencia de la unidad divina ocultada en el 8° y actuando por el 7° sobre el desorden.
24 6 3 Potencia de la unidad divina 8° y 7° actuando por 6 para la formación de los cuerpos.
32 5 4 Unidad divina 8° y 7°, emanando la cuádruple potencia y colocándola sobre el senario para reinar.
40 4 5 El hombre incorporado en el universo y que combate el príncipe del desorden.
48 3 6 El hombre espiritual uniéndose a la potencia a la potencia divina 8° y 7° para liberarse de sus obstáculos materiales.
56 2 7 El ser perverso es tomado con los principios de la naturaleza y entregado a su propia justicia. El espíritu del universo que remonta hacia su fuente. [ 98 ]
64 1 8 Complemento del círculo 8° dónde el número potente, después de haber recorrido todas las profundidades de las regiones y de la existencia de los seres, restablece la unidad divina en su número simple, allí donde estaba dividida y la acción donde reinaban la nada y la muerte.


En esta progresión:
8 1
7 2
6 3
5 4
4 5
3 6
2 7

Se hace necesario observar de no añadir juntos los dos números colocados frente uno al otro, porque, lejos tener un número vivo y actuando por un principio de vida, se tendría un número de muerte.
Es necesario observar este 8° como siendo depositario de 8 acciones que se debían verter en el círculo corrompido de la creación a tiempos progresivos. [ 99 ]
De manera que a medida que cada una de estas acciones es emanada de él, debiéndose deducir del número generador, en vez de sumarlo con él. Por este medio se tendrá la prueba positiva de la acción universal del 8°, puesto que cada tiempo se caracterizará por este número.
Por eso es el principio y el final, el alfa y el omega (Apocalipsis I - 8).
Por eso es sostenido por la potencia de su palabra. (Héb. I - 13). [ 101 ]


XIX - Complemento del Cuaternario

Los metales vegetan, pero horizontalmente, puesto que no salen del punto de la tierra salvo cuando son absorbidos por las plantas.
Las plantas vegetan verticalmente, pero están adheridas a la tierra.
Los animales vegetan sin ser adherentes a la tierra, pero sin embargo se fijan en su superficie.
Para que el cuaternario esté completo, es necesario que haya seres que no tengan ningunos de estos sometimientos.
He allí a los seres que son el objeto de la cólera de Dios y que viven en la reprobación.
He allí a los que viven bajo su justicia.
He allí a los que viven bajo su misericordia.
El cuaternario no estaría completo si allí no hubiera quienes vivieran bajo su misericordia. [ 102 ]
Si una segunda ley no hubiera sido otorgada a nosotros no conoceríamos a Dios en su más bella virtud que es el amor gratuito, y manifestándose entre los hombres sin ocuparse incluso de saber si son culpables. [ 103 ]


XX - Operación del número 3 en los tres mundos

No opera sino como dirigente de las formas en lo terrestre y en lo celestial, es decir que en los cuerpos el número de los principios espirituales es el ternario, todo nombre todo signo, que cayera sobre este número pertenecerá a las formas, o deberá operar algún efecto sobre las formas.
Este número es sensible en las palancas donde se distinguen la fuerza, el apoyo y la resistencia, y como estas tres clases pueden tener cada una tres disposiciones diferentes, eso da 9.
Algunos dan también este número a la lluvia.
Es aún sensible en la descomposición de la luz.
Observe en él fijamente, lleve a continuación su vista fuera de esta luz, verá un punto rojo al centro, luego un círculo negro, luego un círculo azul.
Esta imagen pinta los tres principios de los cuerpos. [ 104 ]
En lo celestial superior no hay más que el pensamiento de la divinidad que concibió el diseño de hacer producir este mundo y que lo concibió ternario, porque tal era la ley de las formas que tenía innata en ella.
Ahora bien, los pensamientos de Dios son seres.
El ternario divino actúa siempre de concierto y por unanimidad; es lo que representa los tres celebrantes de la misa cuando se mueven juntos.
Las tres vueltas en torno a los cadáveres en las ceremonias fúnebres, son para alejar lo malos elementales. [ 105 ]


XXI - Unidad de la Década

En tanto que los números estén unidos y vinculados a la década, ninguno de ellos presentará la imagen de la corrupción o la deformidad
No es que cuando se los separa que estos caracteres se manifiestan. Entre estos así particularizados números, algunos son absolutamente malos, como 2 y 5.
Los que incluso estando solos dividen el denario.
Otros están solamente en operación activa, en padecimiento y en operación curativa, como 7, 4 y 8.
Otros solamente son dados a las apariencias, como 6 y 9.
No se ve nada similar en la década completa, porque en este orden supremo no hay ni deformidad, ni ilusión, ni sufrimiento. [ 107 ]


XXII - Fases de la Luna

3 × 9 = 27, factores y productos terrestres. He allí el término visible de la luna sobre nuestra superficie.
4 × 7 = 28, factores y productos celestiales. En efecto, las cuatro fases dependen del aspecto del sol.
Pero no realizamos aquí el vigesimoctavo día de la luna, porque el 4° y el denario no pertenecen ya a la tierra material. Nos fueron vueltos espiritualmente, y la materia no se da cuenta.
El sol tiene su mediodía, la luna debe tener el suyo; pero ¿qué comparamos de estos dos?
Los Chinos sólo contaban hasta el 25 = 7; dejaban, los tres últimos días durante los cuales la luna estaba ausente.
Ellos convenían también que las dos primeras fases eran las más favorables, y no se servían de los otros dos más que en urgentes necesidades. [ 109 ]


XXIII - El contenido mayor que el envase

En el universo, el contenido es mayor que el envase, puesto que el contenido es 4, 7, 8 y 10, y el envase no es más que 3,.6, 9.
Por ello, sin eso, todos los seres no estarían en padecimiento como lo están; sin eso finalmente el universo sería Dios.
Está bien esta abominable idea a la que tienden los sistemas de filósofos.
Pero con los conceptos de los números, ¿se puede temer sus esfuerzos y sus quiméricas empresas? [ 110 ]

XXIV - Progreso de los números y figura que resulta

8
1 6
3
5 7
4 9 2


XXV - Septenario

No se conoce sino por lo temporal 4 × 4 = 16 = 7. Pero al mismo tiempo es claramente el número del espíritu puesto que viene del divino y que da 28, a causa de su doble potencia opuesta a la potencia binaria. [ 111 ]
No faltemos de observar lo que estos 28 indican, a saber: la operación de Verbo sólo tuvo lugar a la segunda prevaricación.
No olvidemos que no son sólo más que imágenes, porque 7 viniendo de 16, no es raíz, y que incluso no es potencia esencial de 4, puesto que vuelve a entrar vía adición en su raíz.
Una más fuerte razón se debe decir otro tanto de su producto 28, porque en todas las operaciones que detallé en el artículo ADICIÓN y MULTIPLICACIÓN (N° 12), todo debe ser pasado en el recinto de la década.
He allí una gran verdad que debe deducirse de este paso; es que en la realidad de la forma, todo es doble, a saber: el principio y la operación temporal. El número 9 sobre todo puede servirnos de prueba, 3 x 3 = 9, he aquí la forma en principio, porque no sale de la década (y esto se vincula de maravilla con el origen de las cosas según los R.)
Todos los novenarios que saldrán no serán más que operaciones temporales. [ 112 ]


XXVI - Número 9

¿Porqué el novenario, cualquiera que sean las potencias donde se lo eleve, vuelve siempre nueve?
Es que no es más potencia de 3° como de 3 y 6; al lugar que 4,.7,.8,.10, son segundas potencias, y la unidad es la única primera potencia.
Así la unidad vuelve siempre 1 a pesar de todas las multiplicaciones posibles por ella misma, porque no puede salir de sí mismo, ni producir otra ella misma.
Ella no puede ser susceptible de adición, puesto que sería necesario para eso que hubiera varias unidades y allí sólo tiene una.
Ella no puede manifestarse fuera de sí misma ni producir otra ella misma.
Ella no puede ser, incluso por sus segundas y terceras potencias, con las que sentimos la conexión coeterna con ella, y cuyas leyes vemos escritas cuando abrimos los ojos de nuestra inteligencia; pero no podemos conocer la ley activa y el medio por el cual opera esta manifestación, esta extensión de sus potencias, porque entonces seríamos iguales. [ 113 ]
Sin embargo, una cosa de la cual estamos seguros, es que ella no opera estas extensiones sino en su década.
A contrario estas extensiones operan fuera de la década. Pero como hay extensiones espirituales y extensiones de forma, las leyes por las cuales operan son diferentes, así como los resultados que proceden.
Es por eso que las potencias 4,.7,.8,.10, presentan cada una en su multiplicación particular, unas variedades de resultados supeditados sin embargo a un número circular en el cual estos resultados no hacen más que volver.
Estas potencias, que llamé segundas potencias, tienen un ámbito que recorrer porque se dirigen inmediatamente al centro.
Las terceras potencias sólo se dirigen inmediatamente, y no tienen otra meta sino que efectuar la producción de las formas.
Ellas pues más se estrechan que las segundas potencias.
Ellas no tienen la ley creativa que sólo pertenece a la unidad.
Ellas no tienen la ley administradora que se confía a las segundas potencias.
Ellas no tienen la potencia ejecutora y operadora que, siendo siempre la misma (puesto que el objeto de su obra no cambia), no hace más que transmitirse de un ser al otro por la vía de la generación necesaria. Por eso todos sus hechos son iguales. [ 114 ]


XXVII - Del número UNO

La unidad multiplicada por sí misma no vuelve más que a UNO, porque, según lo que se ha dicho en el capítulo precedente, no puede salir de sí misma; pero en esta idea hay una más profunda, envuelta, y que resulta más clara y más satisfactoria cuando se la examina y es que, si esta unidad pudiera producirse y elevarse ella misma a su propia potencia se destruiría, como la acción que opera en cada raíz particular se termina, por su operación propia (aunque no hay ser, porción de ser o sea una unidad en algún punto que la divida).
Él no se asusta de esta propuesta; se puede comprobar por miles de ejemplos.
El germen vegetal que produjo sus frutos anuales de acuerdo con el número de acciones las que se encuentran comprendidas en sus potencias, no producen ya y vuelven a entrar en su principio.
Nuestra facultad que piensa es inextinguible a la verdad, puesto que puede dibujar en el infinito; pero no es menos cierto que cada pensamiento que sale de nosotros es el producto de una acción de potencia que es relativa, y que siendo como el germen, se termina con el pensamiento particular que produjo como cumpliendo su curso. [ 115 ]
Así aunque estemos hechos para pensar siempre, no tenemos nunca dos veces el mismo pensamiento, porque aunque el número de nuestros gérmenes de pensamiento sea infinito, cada uno de estos gérmenes es finito y limitado a un único acto, pasado el cual no es ya para nosotros.
Las facultades creativas, operadores y pensantes de la divinidad deben seguramente controlarse por la misma ley, puesto que somos su imagen.
Por eso aunque la Divinidad sea la fuente infinita, única y eterna de todo lo que reciben los seres, cada acto de sus facultades operadoras y productivas es empleado a una única obra y se tiene allí sin repetirla puesto que este acto está completo y consumado.
Es por eso que vemos que a cada emanación de las clases de espíritus que ella opera, manifiesta una nueva facultad lo que nos hace ver que cada una de estas operaciones tiene, por decirlo así, un móvil, un germen particular que, llenando su obra, cede el lugar a otro germen, de ahí debe resultar otra operación.
Nosotros vemos también que ninguna de estas operaciones se repite.
Nosotros no vemos un círculo de primeros prevaricadores, un círculo de segundos, un círculo de denarios, un círculo de hombres, una Sofía, un Jesucristo, un Espíritu Santo. [16]
Así pues, cada operación que es una, y cada raíz de esta operación que es nueva, es probable que esta raíz que actuó en su acción creativa, no actúe ya que su acción conservadora en cuanto haya producido su obra, aunque las obras que resultan sean permanentes e inmortales (como se vio en el apartado de la adición y la multiplicación) porque las raíces no son como los órganos y los canales por dónde la unidad manifiesta y realiza al exterior de sí misma la expresión de sus facultades.
Ahora bien, en todas las filosofías posibles, los medios sólo son pasajeros y el fin es estable.
Lleguemos ahora hasta el centro, y veamos lo que resultaría si le aplicáramos la ley que acabamos de exponer.
Para que la unidad pudiera producir una verdad esencial y central, sería necesario que hubiera una diferencia entre el germen y el producto, entre la raíz y la potencia.
Entonces, según la ley de los gérmenes y raíces, cuando tuviera producto su potencia se volverían inútiles, puesto que no podrían producir más algo similar.
Dios no podría pues reproducirse a él mismo sin fallecer y sin destruirse.
Sería necesario que el principio se volviera medio y que fuera a destruirse en su término. [ 117 ]
Pero como estas tres cosas no son distintas en él, como está a la vez su principio, su medio y su término, y que no hay más sucesión en su acción que de diferencia en sus calidades, esta unidad, tiene belleza se multiplica por sí misma, no puede nunca producirse, y prueba por allí que no se ha producido nunca.
He allí para los pensadores, una gran demostración de la existencia de Dios.
(La multiplicación de la unidad por la unidad nunca repetirá la unidad y nunca ascenderá a nuevas potencias, puesto que es la eternidad, si es posible que la unidad de la materia elemental nunca sea admitida como generadora de los cuerpos, puesto que la unidad no eleva a potencias, y si no es entonces de necesidad rigurosa de observar los principios de materia como raíces ya producidas, salidas de la unidad, y por consiguiente ya llevando un número compuesto.
Es esta oída ley secreta, mal entendida, que tomó en el espíritu de los doctores la forma de agregados para explicar los principios de los cuerpos como de las raíces; allí hay más dificultades de ver todas estas raíces ascender a su potencia y formar los distintos cuerpos).
La sucesión continua de las generaciones físicas forma una unidad temporal, símbolo y copia desfigurada de la unidad simple, eterna y divina. [ 118 ]

Sin embargo estas imágenes no deben descuidarse, puesto que pueden siempre hacernos ver con mucho su modelo. En las generaciones espirituales, el medio pasa por el término, y es allí que se hace la vida.
Pero el principio no pasa, por esta razón le son inferiores aunque sean inmortales. (Vea a continuación, XLIII sobre el tiempo).
Los extremos se afectan sin parecerse.
Por eso los seres puros viven en la vida simple, los seres en expiación viven en la vida compuesta de vida y muerte, es decir, en la muerte mixta; los seres soberanamente criminales y que se les asemejarán viven y vivirán en la muerte simple o en la unidad del mal. - Entonces, ¿cuál puede ser su esperanza y su retorno? [ 119 ]


XXVIII - Números dobles

Todos los seres temporales tienen dos números, uno para su existencia y otro para su acción.
Es por el segundo número que opera esta reacción universal que observamos por todas partes y que es inferior a la existencia, lo que se puede demostrar de lo particular a lo universal.
Por esta razón los seres sólo se afectan por su potencia o por sus facultades.
Es por este punto de contacto que pueden comunicarse.
Sin eso el alma impasible no podría someterse al alma pasible. [ 120 ]


XXIX - Aspecto bajo el cual es necesario considerar el espíritu

El espíritu sólo se considera por sus operaciones y los colores que le sirven de señal.
El blanco es el denario, el azul el septenario, el verde el cuaternario, el rojo el ternario, el negro el novenario el bronce el 5° (quinario). La unidad es sin color.
El espíritu en su número radical es 7 porque opera sobre 4 y sobre 3, o sobre el alma y el cuerpo.
Cuando el alma se une a su intelecto y a su espíritu, tiene su potencia, lo que lo vuelve cuaternario.

Por eso sólo debe escuchar la sabiduría y el espíritu si ella quiere conservar su fuerza, su ciencia y su virtud; porque los espíritus vivificando el alma y el cuerpo se adjuntan a ella y la sostienen por su potencia y por su número. He allí el objeto y el efecto de las ordenaciones. Se establece por su medio, una actividad constante y eficaz en el ser pedido, que lo vuelve órgano de todos los números, es decir, la vida propia, ya que los números no son más que las señales de la vida. Pero si tuviéramos la felicidad de unirnos al espíritu de Jesucristo, tendríamos todas el actividades y toda la eficacia que podríamos desear, puesto que es en él que están todos los números. [ 121 ]


XXX - ¿Por qué la circunferencia es sensiblemente el triple de su diámetro? - Del número 13

Es una prueba material de la relación ternaria de toda producción con su principio. La línea derecha o el diámetro se observa como el principio del círculo.
Ella lleva el número 4 que es el número de toda generación y el número de la elevación de las potencias visibles y físicas.
Ahora bien, no se pueden elevar las potencias ternarias de los cuerpos a su primer término o al cuadrado de 4, sin tener 9 por resultado, porque 3 × 3 = 9.
Al mismo tiempo, si ningún principio se manifiesta más que por TRES, es necesario que esta ley se observe en las producciones más sensibles y que el mismo informe sea escrito.
Así como 3 es el triple de 1, aunque haya sin embargo un cuadrado de 4, puesto que viene de 1 o de 10, que es la facultad de 1, asimismo la circunferencia es triple de su diámetro, que es una unidad para ella.
Y uniendo 9 a 4, se tiene que 13 ó 4 juegan el mismo papel hacia 9 que 1 hacia 3. [122 ]
No obstante no se conoce la relación positiva y activa de 3 a 1, ni de la circunferencia a su diámetro, porque se oculta en el misterio de la generación, y allí no habiendo más que un único creador, y por lo tanto un único generador, es el solo que conoce las leyes de la vida y los vínculos secretos por las cuales él se propaga y crea todas las producciones de los seres.
Pero nos basta conocer que 3 caracteriza todas las producciones cualquiera que sea, tal es el número de todas las facultades de los seres y de nuestro principio, aquel del cual depende el equilibrio de todas nuestras virtudes.
Ahora bien, no podemos dudar de la suprema necesidad de este número, puesto que un ser puede producir por los medios que son suyos, y si este número se imprime sobre sus obras, es él seguramente por dónde se actúa para producirlos.
La sola inspección del círculo comparado al diámetro, del triángulo en su centro, de las dimensiones de los cuerpos sólidos, de la subdivisión de los principios de estos cuerpos; de nuestras tres facultades sensibles, vegetativas y pasivas y de nuestras tres facultades espirituales, todo eso digo, indica suficientemente al hombre la ruta que tiene que tomar para cumplir su ley.
Le es necesario trabajar para poner en acción, en fuerza, en valor eficaz las tres facultades que componen su triángulo. [ 123 ]
Por último, 4 actúa en 13 el mismo papel hacia 9 que 1 hacia 3, porque 1 no se da a tres sino para reunir las facultades divididas, y traerlo a la unidad.
Por lo mismo 4 no se da a 9 sino para traerlo a la armonía de este número cuaternario y de allí a la armonía de la unidad.
Ahora bien, si espiritualmente 9 es el resultado de la unión de 4 y 5, fue necesario que, para borrar esta imperfección, otro 4 venga a adjuntarse al 9, que cruzará 5, que le dividirá para ir a buscar otro 4 que está vinculado, que él volverá por allí del 8° u la doble potencia en la cual se contiene radicalmente la fuente de toda exactitud, de todo equilibrio y toda ley de orden.
Nosotros vemos aquí la acción necesaria, positiva e infinita del gran Reparador de naturaleza. Vemos al mismo tiempo en cuanto que las vías de esta regeneración son impenetrables al hombre, puesto que no se puede conocer este número 4 superior que ha llegado sobre él. [ 124 ]


XXXI - Universalidad de los puntos cuaternarios

Si nuestra alma espiritual es cuaternaria, todo lo que procede de nosotros debe llevar el mismo número
Ahora bien, como todo lo que procede del deber llena el universo ("crescite et multiplicamini, y rep terram"), vemos cómo la verdad y la unidad divina podrían llenar toda la atmósfera de la tierra y los cielos si desarrollamos todos los cuaternarios que constituyen nuestra esencia.
Somos nosotros a quienes la sabiduría suprema había encargado este sublime empleo.
El rezo nos recuerda rastros; pero que pesadas son las consecuencias, ¡puesto que nos recuerdan lo que perdimos!
Es una verdad a la vez constante y terrible que estemos perpetuamente en operación, que todos nuestros movimientos espirituales se realicen a imitación de nuestro modelo, donde como se vio anteriormente todos los productos eran potencias esenciales.
Pero la espantosa diferencia que nos distingue de él, es que la realización, en casa, puede ser en el mal como en el bien y que cada acto de nuestra existencia puede rodearnos de venenos reales y vivos, como bálsamos saludables e indestructibles. [ 125 ]
Esta facultad cuaternaria se señala en los cuatro casos de operación de cada día los que se encuentran de seis en seis horas.
El momento más favorable está a la primera y a la última hora del día, porque entonces la acción temporal cesa y el espíritu, no teniendo tiempo, necesita un intervalo entre un senario y otro senario, intervalo que no se incluye en el tiempo de la acción temporal.
Este cuaternario se repite por Adán y sus tres niños; Noé y sus tres niños; Abraham Isaac, Israel y Jacob; Moisés, Aarón, Ur et Josué.

Igual que 4 ha emanado para contener 5, así mismo todo ser corporal se opone a un ternario malo, ya que se persiguen todos los cuerpos de la naturaleza como todo lo que se emancipa y hay malos de varias clases, tanto más que es bastante conforme creer que el 7° y el 8° se han clasificado, en cuanto conocemos dos males, el físico y el moral.
Se me ha dicho que había cinco partes innatas en todas las formas.
Aquella del hombre lleva este número, y sobre todo la de la mujer en la división de círculo.
La razón de este hecho es muy conocida. [ 126 ]
La forma de los animales deben llevarla también como sirviendo de receptáculo a las persecuciones de los quinarios, persecuciones que ejercemos nosotros mismos contra ellos a imitación de estos mismos quinarios.
Este número cinco se llena con dificultades: el tiempo no puede dividirse en cinco partes iguales; la música no tiene medida de 5 tiempos. [ 127 ]


XXXII - Potencia 7ª del alma

Independientemente de la raíz numérica 16, que expresa la potencia 7ª del alma, la encontramos en su poder sobre el ternario de los elementos y sobre el ternario de los principios del eje central.
Ya que el alma hace el centro de estos dos triángulos.
Si, en vez de este centro, se quiere contar la potencia del alma con lo celestial, por la cuál se hace descender a uno menor, se encontrará mejor aún, y de una manera más activa, la potencia septenaria del alma, y sobre lo físico, y sobre lo espiritual. [ 128 ]


XXXIII Cuaternarios de la palabra

Esto último que es sobre otros dos ya mencionados, es también el que cuya privación es terrible.
La palabra del hombre es el extracto de sus tres facultades, como el propio hombre es el extracto de las tres virtudes eternas; lo que prueba que el hombre es cuaternario en su esencia, como lo es en su acción.
Así pues, puede hacerse que por su cuaternario se mida perfectamente al 1er cuadrado, molestar a sus enemigos, y encomendarse a sus temas, congeniar con sus prójimos y adorar a Dios; pero en acto geográfico, eso se hace purificándose en el oeste, revivificándose en el norte, combatiendo con éxito en el mediodía y recibiendo en el este el laurel de la victoria.
Tal es la marcha en ascensión derecha.
La marcha en ascensión derecha es de los seres ordenados al este, hacerse reconocer al oeste, tomar el ejército al norte y conducirlo al mediodía, o más bien de enrolarse en este ejército del norte y de ir valerosamente bajo el estandarte del gran General.
Para operar este cuaternario, sólo tenemos tres palabras, la del padecimiento o de la suplica, la de justicia u orden, y la de alabanza o de recompensa. [ 129 ]
Esta última que está sobre las otras dos, es también la cual cuya privación es terrible.
Sin embargo aquí abajo podemos recordar los atisbos, y es por todos estos medios que podemos probar la ley de Dios y que él es espíritu, es decir él opera todo por medios que no son materiales y compuestos; que por consiguiente no puede encontrar iguales ni maestros.
¡Oh Dios, me alimentas con la esperanza de recuperar mi semejanza, y encontraré tu gloria y en mí mi felicidad!
La palabra de justicia se da para lo temporal, la de la alabanza perfecta vendrá al final del tiempo.
He allí un símbolo de este cuaternario en la exactitud con la cual las revoluciones del sol se señalan.
La eclíptica contiene 360° grados. Ecuador le sirve de diámetro, los trópicos de tangentes paralelos al Ecuador, de modo que la eclíptica se encuentra dividida en cuatro partes iguales de 90 grados cada una.
El equinoccio pasa entre los sabios para ser más favorable.
Sin duda, es porque entonces el sol ocupa el punto central del mundo elemental, y que comunica, en un grado más igual y más proporcionado las influencias que recibe en la cumbre. [ 130 ]
Se sabe que hay alrededor de ocho días más en la parte septentrional que en la parte meridional.
Es allí donde debe observarse una diferencia en los dos equinoccios.
Es en marzo o primavera que la fermentación opera en todo el cuerpo.
Es en el equinoccio de septiembre o en otoño que se hace la producción.
No es necesario siquiera hacer la objeción de la identidad de la marcha de la naturaleza en los 2 polos.
El Polo Norte es obviamente la sede de la tierra.
El Polo sureste la sede del agua, debido a la inclinación que la llevó además a gran abundancia en esta parte. [ 131 ]

XXXIV - Trabajo del triple octonario

Se podrían dedicar los tres primeros días al Espíritu; el cuarto al doble espíritu hasta el séptimo; y el séptimo a lo divino.
Por este medio se tendría:
Para el primer día......…... 1 y 7 = 8
Para el centro.................... 4 y 4 = 8
Para el último día....…..… 7 y 1 = 8
24
Tengo siempre total confianza en este plan; no sé cuando lo realizaré.
Acuérdense siempre que es necesario un objeto cualquiera para presentar su demanda.
Por allí, la cosa se vuelve simple, sólo asombra a los hombres de intención vaga y quiénes creen que la cosa debe ir sin ellos.
Pero generalmente se les decepciona. Es incluso en este privilegio que se conoce la grandeza del hombre ya que tiene entonces la prueba que tiene influencia, y que la bondad divina no estableció realmente la cosa para él.
Es necesario que los propios cuerpos conciban la operación para realizarlo. Es pues natural que el espíritu del hombre pueda controlarlo. [ 131 ]


XXXV - Receptáculo

El receptáculo es una figura universal para lo temporal, y esta figura lleva dos números en lo que va del centro a la circunferencia.
Ella nos pinta por allí la ventaja de la señal de los cristianos que no puede trazarse sin escribir sobre nosotros y sobre los objetos donde se lo aplica las marcas de la doble potencia de nuestro divino Reparador.
Cuando se piensa a continuación en qué número infinito este receptáculo es multiplicado, se ve cuál es la inmensidad de las potencias y misericordias activas de la divinidad. Cada uno de estos receptáculos particulares es la imagen del receptáculo total, como las eternidades parciales son por su intensidad, la imagen de la eternidad universal, lo que se demuestra por esta figura.

[ 132 ]
El cuerpo general es el receptáculo del superior, del mayor, del inferior y del menor.
La VIRGEN es un receptáculo.
Su corazón es el amigo del hombre.
Su espíritu es el del hombre. [ 134 ]

XXXVI - Progresión descendente de las potencias

1 + 4 Esto explica cómo las potencias se debilitan a medida que se alejen de su fuente primitiva, puesto que allí no teniendo más que una única línea que es la perpendicular, mientras más se divida esta línea, más las partes de la división se acortan.
Esto prueba también la impotencia y la nada del número novenario o de la circunferencia, puesto que en esta circunferencia la línea es subdividida tanto que ella no es ya línea en cuanto sea curva.
La ? (thau) de Ezequiel, 9: 4, no eran más que una preparación al receptáculo +.

Era un sello simpático de reconciliación concedido a los corazones contritos y gimiendo sobre las iniquidades de Jerusalén y esto es a aquellos que el Cristo debía dirigirse, según Isaías, (61 - 1) SPIRITUS DOMINI SUPER ME... DO MEDERER CONTRITIS CORDE.
Este que fue repetido por él en presencia de los doctores en el templo. (Lucas, IV - 18). [ 135 ]

XXXVII - Ley que acrecienta del Reparador

Todas las potencias divinas, espirituales y humanas se habían concentrado y reducidas en Jesucristo en su incorporización en el seno del Virgen. Por su circuncisión, y por la ofrenda que su madre hizo en el templo dónde se cantó el cántico de Siméon, él fue el hombre elegido.
Por su presentación al templo, a su duodécima año en que enseñó a los doctores, él fue hombre septenario.
Por la operación de san Juan Bautista, fue hombre- dios u octonario, porque el número 10 ó 1 salió de él y se adjuntó a su septenario. Esta progresión era indispensable puesto que el Cristo que se es sometido al curso temporal, debió seguir todas las leyes.
Sin esta unión denaria, sólo habría operado espiritualmente y no divinamente.
Al final de los tiempos se manifestará, bajo la unidad simple, y entonces él aparecerá en su gloria y que los impíos no podrán sostener más su vista como la sostuvieron cuando sólo había parecido a sus ojos bajo sus números y envolturas temporales. [ 136 ]

XXXVIII - Relaciones de 4 a 1 e inversas de 1 a 4 ( )

La unidad se manifiesta por 4, y 4 se manifiesta por 7.
La acción solar que es UNA es la prueba.
Ella se manifiesta por 4 sobre la luna, y la luna se manifiesta por 7, vistos los días que pone a tomar sus diferentes cuartos.
Será necesario pues que 7 vuelva a entrar en 4 y que 4 vuelva a entrar en la unidad, para que todo vuelva a entrar en su fuente, y eso por un orden inversa al de su emanación.
Estas verdades ya no son más que corolarios de los principios asentados en las distintas partes de esta recopilación.
Por lo demás, es necesario probar geométricamente que 4 vale 10, y como tal, que tiene relaciones con 1. (Vea la figura).
Se prueba:
1° trazando la circunferencia.
2° dividiéndola en seis por el rayo.
3° formando el doble triángulo; lo que presenta las tres acciones creativas. [ 137 ]
Ahora bien este no está sino tras estas tres acciones o doble del triángulo (seis) que el número 4 puede parecer puesto que es imposible encontrarlo antes sin emplear líneas superfluas de intersección, expedientes extrañas a la naturaleza.
Adjuntando pues este número 4 al senario que lo precede, tendrá la prueba que es denario, o que tiene en él relaciones de origen con 10.
Ya que si se observa el cuaternario en sí mismo y simplemente como acción no es 4, porque no viene en efecto hasta después de la 3ª acción; pero si se lo observa en los resultados de su acción o en su subdivisión universal, se verá claramente que tiene relaciones íntimas con 10 y por lo tanto con 1. [ 138 ]


XXXIX - Del número 21

El número 21 es el número de destrucción o más bien de terminación universal, porque como 2 se separó de 1; es necesario que tenga un medio de reunirse si lo quiere.
Este número muestra a la vez el orden de la producción de las cosas y de su final tanto en lo espiritual como en lo corporal, así como el orden de su duración en el número 17 = 8.
Ya que desde el número que sigue a 2, hasta el que lo precede, hay 17 para el intervalo, como sigue: 1.2 + 17 = 21.
Ahora bien, en esta fórmula es necesario observar que los dos extremos son ternarios cada uno, lo que muestra de un vistazo el conjunto de todas las leyes, de todos los números y de todas las acciones de los seres.
Si se considera este número 21 bajo la relación de 3 veces 7, indicará la acción ternaria de los siete seres espirituales vinculados a la dirección de las cosas temporales; nos indicará de nuevo como este número o estos agentes tienen constituidas las cosas temporales, disolviéndolas o reinstalándolas. [139]


XL - Complemento del Gran Nombre

La ley y la elección de los Judíos fueron dirigidas por el gran nombre divino compuesto de 4 letras y estas letras son todas vocales.
Ahora bien, las vocales no son más que la expresión de las sensaciones. Por esta razón la ley de Hebreos fue muy sensible, y porqué el pueblo fue así a menudo sin inteligencia y de cabeza dura.
Sin embargo este gran nombre se componía de cuatro letras porque era todo espiritual y divino y que influía sobre la sensible metafísica y moral, y no sobre lo sensible material que tienen sus agentes particulares.
Pero cuando el tiempo de la inteligencia llegó, entonces una letra potente descendió y vino a incorporarse al gran nombre para completar el precio y el valor.
Esta letra porta el 21 en los alfabetos ella es triple en su forma.
Hasta podría encontrársele una clase de semejanza con una lengua y sentir porqué el Espíritu Santo descendió como con forma de lengua de fuego sobre los apóstoles. Ella era silbante. Por eso se hizo entonces un grande ruido como uno viento violento e impetuoso que venía del cielo.
He aquí muchos caracteres que la vuelven importante. [ 140 ]
El número 21 divisible por 3, ofrece las tres acciones espirituales universales.
La forma ternaria por la letra presenta las tres unidades eternas.
Ella silba como ROUACH o el espíritu.
Pues vino a adjuntar la inteligencia superior a la ley sensible que habían gozado los Hebreos, y por ella se hizo el complemento de todas las cosas y ella muy espiritualizada, porque sea que se le considera como 21, bien que se la considera como 3, manifestó plenamente la potencia septenaria uniéndose doblemente al cuaternario.
?
[ 141 ]

XLI - De la potencia septenaria del hombre

7 × 7 = 49 × 7 = 343.
El hombre no será establecido en su puesto, o, para decir mejor, emancipado, sino hasta que cuando su potencia alcance su cubo 343.
Y es en los elementos de este cubo que se ve claramente el destino del hombre primitivo, puesto que se coloca allí entre el triángulo superior donde él tenía todo y el triángulo inferior sobre el cual él dominaba.
Para conocer las verdaderas propiedades de un ser, es necesario considerar siempre el cubo de su potencia.
Es allí solamente donde se desarrolla el cuadro de sus facultades. [ 142 ]
XLII - Proporciones

¿Cómo el número 4 contiene las proporciones doble, triple y cuádruple?
La proporción doble es a la superficie, la proporción triple es a los cuerpos sólidos, la proporción cuádruple es al punto y sus tres resultados que, considerados en primer lugar como en su ternario, luego en su reunión con su fuente, presentan el septenario en todos los cuerpos.
No hay proporción simple, puesto que una proporción o una relación supone de dos objetos de comparación.
Así pues, Dios no está en proporción con nada, puesto que es uno y que él está solo.
Los matemáticos observan:
1° Que en una progresión aritmética la suma de los extremos es igual a la suma de dos términos también distante de los extremos.
2° Que cuando el número de los términos de la progresión es impar, la suma de los extremos es igual al doble del término medio o del que ocupa el centro.
Estas leyes son bonitas, pero son mediocres en la aplicación que hacen. [ 143 ]


XLIII - El tiempo

Es una verdad constante que la perfección tiene a la unidad del tiempo como a la unidad de virtud, y que mientras más las producciones se generen rápidamente, más ellas ofrecen maravillas.
Es necesario años, o al menos meses enteros, para que las plantas produzcan su propia semilla, mientras que los agentes del reino animal lo proyectan en un momento.
El tiempo de la formación del animal no es nada en comparación de un árbol de bosques.
Éste es más rápido que el de los minerales.
Por eso en cada una de estas clases se observa que la perfección sigue una progresión opuesta del tiempo.
Después de esto, juzgamos el poco de tiempo que debió acompañar la producción del universo por el tamaño y el conjunto de las maravillas que lo componen y lo constituyen.
Pero como es formado por el tiempo, en el que uno aún está, con relación a nuestro ser, más que una producción imperfecta, que no nos ofrece una imagen completa de las verdaderas perfecciones. [ 144 ]
Es pues en los seres simples que podemos encontrar los rastros de esta perfección de producción, puesto que se producen sin tiempo, sin sucesión y por el único poder de la unidad indivisible de las virtudes supremas.
Cual idea no debe pues formarse por la existencia de esta unidad suprema quién no solamente no conoció tiempo para tener ser, sino que él tiene que de sí mismo, y por lo tanto nunca no lo ha recibido y nunca ha podido conocer de intervalo entre ninguno de sus afectos, entre ninguno de sus felicidades, entre ningunas de las manifestaciones de sus virtudes (ver anteriormente mencionado, capítulo 27, del número UNO). [ 145 ]


XLIV - De la naturaleza del número

Nada puede ser sin número, y él mismo Dios tiene el suyo.
Pero el número de Dios no es Dios, distinción que es aplicable a todos los seres.
Ninguno de ellos puede subsistir sin su número, puesto que el número es su guía, su pivote y el primer carácter de su existencia.
Pero nunca el número puede pasar por un ser. Así pues, en algún ser espiritual que sea, podemos reconocer:
1° el ser.
2° su número.
3° su acción.
4° su operación.
Los números kabalistas no pueden evaluar las relaciones y las propiedades de los cuerpos cuyos resultados se encontrarían falsos según este cálculo.
No es por su principio o su número de esencia que se debe medirlos.
Las matemáticas operan aún más falsamente por sus números de convención.
Loa hombres profanan la ciencia de los números sólo aplicándola a la materia. [ 146 ]
¿Qué conocen en efecto?
Un cuadrado doble de otro cuadrado es posible geométricamente, pero no aritméticamente.
Sin embargo este cuadrado doble debe existir en número puesto que existe en figura.
¿Y luego que conocemos de lo inconmensurable?
La falsa medida y el falso cálculo de los hombres prueban que hay una medida y un cálculo verdaderos. ¿Y a dónde se va sin esta brújula?
Se me dijo antes que, para tener la raíz de un número, era necesario siempre tomar el primero.
Esta propuesta no ha podido ser esclarecida, espero que se haga.
Ignoro así mismo lo que se quiere decir con estas propuestas: que el tercio de un número es el principio, y que TRES es lo circular.
El BUITRE y el USURERO son circulares. [ 147 ]


XLV - Cuadro sinóptico de los números

Divino
Temporal Disolución Reintegración en 12, cuantas veces 10, etc...
1.2.3.4
5.6 7.8. 9 10
1. 2.3. 5. 6. 7 8 9 1 = 10 = 1
4
Bueno Malo

Si del 5, 6,.7,.8 o de lo temporal se priva de la unidad al quinario para volverlo a poner a su potencia simple cuaternaria y añaden el resto, se tendrá 25 = 7, tiempos de la expiación horrible, y después de esta expiación, la unidad reunida en septenario para el perfecto restablecimiento. [ 148 ]

10
9
8
7
De 1,.2,.3,.4, o del divino salen... 6
5
4
3
2
1
55


La suma total da la forma al número de 10, porque 10 original es un número de acumulación.

La suma de números no puede ser igual esencialmente a su raíz.
Ella no puede tener con ella sino una aparición de semejanza en sus resultados.
[ 149 ]


XLVI - Plan de las cosas por el número y el orden de sus principios

Principios materiales Acuático

Terrestre

Igneo

Aéreo Alimentados por los elementos compuestos.


Principios corporales Pasivo

Sensitivo

Vegetativo

Activo Alimentados por el fuego elemental extraído de los elementos compuestos.


Lo animal

Lo intelectual

Lo espiritual

Lo Divino Alimentados por ellos mismos, por el espíritu o por la divinidad.
Lo Divino no se alimenta. Es la vida. [150 ]

Los 18 codos de la columna igualan 9, cuadrado de 3.
Su circunferencia = 3 × 4, triplican la potencia divina.

Su grosor, 4 dedos, potencia temporal humana.
El hombre tiene 243 huesos.
3 puertas en el vestíbulo.
4 en el Templo.
3 en el Santuario.
1 en el Sanctosanctorum. ESPÍRITU

CUERPO


ALMA



El hombre tiene en él y en torno a él ciento de miles de pruebas de su divinidad, imagen y semejanza a la Trinidad increada.
Dios dio una potencia terrestre que colocó en el centro de la tierra.
Tiene puesta a cada ángulo una potencia también cuaternaria y correspondiente a la potencia del centro 4 × 4 = 16. [ 151 ]
Si se adjuntan 16 a 9, se tendrán 25 = 7, unión de lo espiritual o de lo divino a lo terrestre.
Si se considera la potencia cuaternaria como la unidad se tendrá
4 + 9 = 13 = 4.
Es según esta correspondencia del centro a los ángulos que todos los seres corporales tienen el mismo número en cuanto a sus principios constitutivos.
La naturaleza es UNA.
La longitud, la amplitud, las variedades de los cuerpos no pueden desconcertar su marcha, ni contradecir su exactitud.
Los cuerpos no son más que la vela.
Ella los multiplica mientras esté a cargo de hacerlo.
Son ellos los que tienen que formarse sobre el principio que contienen, y no los principios sobre la materia, que no da formas.
Si el espíritu está sobre la materia, ¿no hay nada de lo que viene él que deba asombrar? [ 152 ]
He allí a 9 esferas que tienen cada una su espíritu. Otras sólo cuentan 7 con sus productos.

7 × 7
= 49 × 7 49 × 7 = 343
4
343
× 7 = 2401
10 7

Los planetas cambian en todas las horas. Saturno responde a la cabeza del hombre. Pero no está a favor de la superioridad de Mercurio, que es el principio de la vida. Sin embargo Saturno puede tener en él más que las leyes físicas. [ 153 ]
Dios emplea siempre potencias medias para reunir lo superior con lo inferior.
El vegetativo se adjunta a la materia por el pasivo, el sensible por el vegetativo, el alma del hombre por el sensible, el intelecto por el alma, el espíritu por el intelecto, y Dios por el espíritu.
Hay allí seguramente entre estas distintas potencias varios matices ocultos, por el medio del cual todo se vincula, y nada parece extraño uno al otro.
El cuerpo del hombre se tomó en el elemento central que, no siendo mixto, no podría ser propenso a la corrupción.
En la actualidad, visto lo elemental, está formado por sólidos, fluidos, signos, peso números, medidas, proporciones, ángulos obtusos y rectos, triángulo simple, doble y triple, círculos cuadrados perfectos y largos, nombres, palabras, acciones pensadas, intenciones, circunferencias hasta el número de 3, 5,.6,.7,.9,.10 = 64. Suma de las cifras = 6. Suma de su valor = 4, las dos sumas 64.
La explicación más simple es que el hombre está formado por tierra y por agua: DE LIMO TERRAE.
3. El activo, el pasivo, el vegetativo ? triángulo simple.
5. La corporización.
6. El alma, doble triángulo compuesto del triángulo simple animal y del triángulo simple espiritual. [ 154 ]

DOBLE TRIPLE
TRIÁNGULO TRIÁNGULO

9. División ternaria de cada principio.
10. Semejanza de la divinidad por 6 y 4.
40. Potencia animal; cuadrado perfecto.
64. Las 6 operaciones por las cuales Dios extrajo el alma humana de Egipto y la colocó en la materia corporizada.
Nada hay mejor que la escuadra en lo corporal como en lo espiritual.
Cuando se trabaja en el aire, se traza sobre la tierra.
De allí vienen nuestras disminuciones militares.
Al trabajar así en el agua, pero tanto como pueda ser necesario para que las aguas sigan durmiendo.
En uno y otro caso, no se puede nada sin fuego y sin fuego nuevo.
En todos los casos es necesario expulsar en primer lugar a la cabeza de turco, o fijar la serpiente. [ 155 ]
El desierto es la parte donde pasan los resultados de la operación.
Si bien es 2 el que fue la vía de las cosas corruptibles, es 2 que los trae a su pureza.
Ya que es la rectificación que trae las sustancias al color blanco; tanto es necesario que el bien siga el orden opuesto del mal
Dos es claramente un número de confusión: su fuente (que no es necesario confundir con su raíz cuadrada puesto que no tiene) es 1 + 1 es decir dos números que son cada uno su cuadrado, su raíz y todas sus potencias; quienes son finalmente el primero de los números.

Él puede allí tener dos conjuntos de esta especie.

BELPHEGOR Aire


[ 157 ]


XLVII - Progresión de las leyes divinas hacia los diferentes prevaricadores

En el mal que precedió al hombre (según los rabinos), la divinidad actuó por potencias emanadas.
En la prevaricación del hombre, actuó por sí mismo y sin intermedio.
Aquí el cuaternario nos manifiesta su maravillosa potencia. Es aquí donde vemos nuestros inmensos relaciones con la Divinidad, puesto que debido a nuestro número, su propia virtud es descendida justo delante de nosotros y reside al final del tiempo en la Jerusalén celestial, como residió en la Jerusalén primitiva.
Por esta misma razón el círculo de las potencias divinas está recorrido, no creo que puedan haber nuevas grandes prevaricaciones, porque no hay más nuevas grandes potencias para sacrificarse para poner remedio.
Las primeras potencias emanadas estaban en la paz pura y perfecta.
Ellas no tenían ni la inteligencia, ni la actividad combatiente, ni la gran autoridad con que se le fueron concediendo sucesivamente a las que vienen después ellas.
Pero ellas no tenían necesidad, atendiendo a que no había mal y que todas estas cosas sólo se dieron como medios de restauración. [ 158 ]
Son una carga más bien que un disfrute. Todos los empleos y toda la industria de los estados civiles están debajo del estado pacífico y feliz de las personas amadas de un buen rey, y que pasan sus días con él, dónde ellas están en la causa de todo esto que no está sino en emanación dentro del estado.
Cuando todo se realizare, estas subvenciones extendidas por la misericordia sobre los distintos órdenes de estas potencias restauradoras desaparecerán, y gozaremos de la presencia y del sentimiento de la vida pura sin ninguna mezcla de privación, de sufrimiento o de desorden. [ 159 ]


XLVIII - El cubo

El cubo es la última potencia donde se pueda elevar una raíz, puesto que es la última dimensión de la materia.
Por ello, el número 27 que se cubica de 3, es el germen de la naturaleza universal. (El curso lunar nos lo indica puesto que está cerrado por este número. La luna sufre a continuación un tiempo de 3 días en que se nos oculta, y durante el cual ella tiende al renacimiento o a su renovación).
Es allí donde la materia asimilada al mal volverá el espíritu 7 a su libertad primitiva, en la separación del número DOS sobre el cual se elevará en primer lugar. (Hay una faz aún más instructiva bajo la que se puede considerar el cubo de la materia. Es 729, cubo de 9. La razón es sensible, ya que todas las leyes son pintadas en la naturaleza).
Se puede observar la misma marcha en el cubo del hombre que es 64.
Llegado a este término, vuelve a ser equivalente al denario; y el número 4 se encuentra retirado del senario temporal al cual él había sido sometido durante su curso por expiación, y entonces se traslada de él para dejarlo libre y volver a entrar en su principio de acción material. [ 160 ]
Cuando los calculadores inventan tanto de distinto grado potencias a los cuales ellos elevan sus números artificiales, no se dan cuenta que alteran toda la esencia y que producen obras que la raíz niega. [ 161 ]


XLIX - Media proporcional

Según el cálculo sensible, cuanto más los números están distantes de la raíz primitiva o de la unidad, más sus potencias se debilitan; y se sabe que esta ley es fácil de observar, puesto que no hay número que no sea una media proporcional entre esta unidad y el cuadrado o el cubo de cada número. Pero el número más cercano a la unidad según el orden intelectual, es el más alejado según el orden sensible.
Tomemos 10 para ejemplo. Es el primer número después de la unidad según el orden intelectual. Por eso su cuadrado 100 y su cubo 1.000 hacen el complemento de todas las cosas en su acción, su subdivisión y en su duración. Pero si se observa este número en el orden sensible, parecerá, en efecto, el más alejado de la unidad y el más escaso en estas potencias:
1° Porque es el último de la década que cierra todo según nuestros ojos sensibles, y que comienza todo según nuestros ojos intelectuales.
2° Porque las potencias de este número, consideradas sensiblemente y en su subdivisión, no presentan un debilitamiento considerable relativo a las potencias de los otros números más vecinos de la unidad sensible. [ 162 ]


L - Del número ONCE bajo dos relaciones

En el estado actual de las cosas, once es formado por 2 y 9 que, uno y otro, son las facultades de 5 y 6.
En el tiempo futuro ONCE existirá por 6 y 5, que son los agentes de las dos facultades arriba mencionadas.
He aquí porqué los padecimientos serán tan duros y porqué habrá chirridos de dientes.
Quizá sin embargo, es necesario establecer la siguiente proporción:
2, agente o principio, es a 9, facultad o producto, como 5 facultad o producto, es a 6, agente o principio.
En esta proporción, los términos se equilibran, y es necesario para que haya duración.
Ahora bien, en los fines de 2 y 5 serán más violentamente apremiados que ahora porque ellos estarán para el agente 6; en el lugar que sólo estaban para la facultad 9, y que es más fácil traspasarlo, por lo que ellos llegan continuamente. [ 163 ]


LI - Cálculo de probabilidades

No es necesario tener el primer concepto de los principios de las cosas para detener su pensamiento en el cálculo de las probabilidades.
1° No se puede allí tener por el orden físico, donde todo es fijo.
2° Aquéllas que se querría establecer para el orden moral serían dudosas puesto que, en este orden los agentes son libres.
En los ejemplos mixtos y dónde el orden moral y el orden físico se combinan, la dificultad aumenta más porque los caracteres particulares hacia dos órdenes se alteran o se obscurecen los unos por los otros.
El cálculo de probabilidades se reduce pues a reunir una consecuencia de experiencias, según las cuales se supone que los mismos datos producirán los mismos resultados.
Si se quieren llevar más arriba sus vistas. Sucederá que adquiriendo el conocimiento de cada principio de acción particular, se podrá sin error predecir el efecto; y, por lo tanto no hay más probabilidad.
Es una palabra que la ignorancia inventó para designar lo que no se conoce, como inventó la IMAGINACIÓN para pintar el receptáculo de todas nuestras ideas. [ 164 ]
¿Cuáles errores llevaron pues a que no resultaran los sistemas de los hombres, que quisieron introducir los números en las probabilidades?
El que no se tenga mucho conocimiento acerca del NÚMERO de la causa; ¿ cómo se podría tener del número del efecto?
En la geometría, incluso ordinaria, no se puede introducir sin error sus números convencionales, puesto que la prueba de la aplicación del cálculo a geometría es imposible.
Que los matemáticos se hagan pues albañiles, carpinteros, agrimensores si quieren, pero que no se digan geómetras; ya que el conocimientos de los verdaderos geómetras son agridulces, y todas sus pruebas son positivas. [ 165 ]


LII - Demostración de nuestra ignorancia sobre los principios y la esencia de los seres

La verdadera raíz de 4 es 1, puesto que es el centro que da a luz el triángulo.
Pero para nosotros es imposible saber como este centro produce el triángulo, o como la unidad ha producido el 4.
Ahora bien, todas las raíces subsiguientes contienen a 4 y derivan de 4.
¿Cómo pueden saber pues cómo operan, puesto que nosotros no sabemos cómo el 4 es operado por 1?
Por eso las multiplicaciones de las que se sirven los calculadores para elevar las raíces a sus potencias no son más que una figura falsa de ley ocultada que hace vegetar todos los seres, y es una figura falsa que les ha inducido a que deben observarse todos los cuerpos como formados por agregados; mientras que ellos podían extraer de esta imagen propia, aunque falsa, las conclusiones más luminosas sobre la formación de las cosas tanto como se permite al espíritu limitado del hombre de formarse por las ideas sobre este gran tema. [166 ]

LIII - Diferencia entre la CANTIDAD y la CALIDAD en los números

Son las calidades y no las cantidades, en los números, que hacen los seres, porque las calidades llevan un carácter, y las cantidades no.
2 veces 2 caballos hacen 4 caballos, pero 4 caballos no son un ser, mientras que en el orden verdadero el número 4 anuncia un ser existente y que tiene propiedades que constituyen su existencia. Sucede lo mismo con todos los números cualquiera sean. Por otra parte, el simple cálculo ordinario puede alumbrarnos al respecto.
2 puede existir como disminución de 1, y no puede nunca mostrarse bajo la denominación de una totalidad, porque sólo hay una unidad.
En lugar de 2, sólo debemos realmente contar la mitad de uno o ½.
Ahora bien, según las leyes del cálculo ½ × ½ no hace 4, sino ¼, porque se o emplean fracciones o números alterados para raíces, más ustedes el multiplicar, más reducen los resultados.
Se puede ver también en este ejemplo lo que 2 primitivos han producido.
Reunamos los elementos: ½ tendremos 3. [ 167 ]
Reuniendo los elementos del segundo factor ½, tendremos todavía 3.
He aquí los dos ternarios originales.
2 es la causa ocasional, 9 será el producto o resultado material; y por el resultado espiritual tendremos 5 reuniendo elementos del primer producto ¼. [ 168 ]


LIV - Variedades

i. Progresión de las ciencias

Sería un bonito cuadro pendiente el de la progresión de las ciencias, desde lo divino hasta lo material puramente mecánico y demostrar numéricamente las distintas combinaciones de luces, subvenciones, inteligencias, de fuerzas o las afinidades innumerables y progresivas de lo divino, de lo espiritual, de lo temporal, lo elemental, lo material, e incluso de lo demoníaco.
Es allí donde todo estaría lleno y en acción.
Los R. dieron todo esto en principios. [ 169 ]

ii. Fiesta del 15° día de los 7 meses (CH 29: 12, de los Números)

Al 1er día................... 13 terneros 2 carneros 14 corderos
Al 2° día.…………. 12 - 2 - 14 -
Al 3er día...………... 11 - 2 - 14 -
Al 4° día...………... 10 - 2 - 14 -
Al 5° día.............. 9 - 2 - 14 -
Al 6° día.................. 8 - 2 - 14 -
Al 7° día...………... 7 - 2 - 14 -
Al 8° día................. 1 - 1 - 7 -
Dejo para meditar este orden progresivo hasta el 7° día, yendo siempre por 14, y esta diferencia del 8° día, que va por 9 y 8 = 17. [ 170 ]
iii. Sobre los números de los elementos
Conociendo los números de los elementos uno puede alimentarse con la esperanza de conocer un día los verdaderos nombres, que deben seguramente tener relaciones con los números que ya les son atribuidos y que podrán serlo aún más tarde; ya que cambian de números según las distintas acciones a los cuales su ley los somete.
Él yen ya tiene algunos señalados en la tabla cuadrada de los números. (6 13). [ 171 ]

iv. Tiempos de los siglos

El gran plaga por el agua, en 1656.
El renacimiento de las virtudes, 2448.
De allí al Cristo, 1552.
Del Cristo al XV° siglo, dónde el nuevo mundo se descubrió, dónde los cismas han hecho su explosión, 1500. [ 171 ]

v. Triángulo universal
10
8 7
1 Patriarcas Agua
Profetas Apóstoles Fuego Tierra

Por todas partes es necesario un sujeto para recibir la acción; el cuerpo para recibir los secundarios, antes el intelecto; el alma para el amor; el espíritu para la inteligencia; el espíritu general para el Espíritu Santo; todo para Dios. [ 172 ]


vi. Operación de restauración

Es cuando 2 se habían separado de 3 que 4 apareció.
Es cuando 4 se habían liberado de 5 que 8 tomó el puesto de la misericordia, porque 4 no podían arrancarse de 5 sin hacer desmayar por el mismo acto la vela novena. [ 173 ]

vii. La línea de las dos ruedas

Que una rueda se mueva sobre un plano, trazará en una revolución una línea derecha igual a su circunferencia.
Si, en esta rueda se supone un concéntrico como un cubo en una rueda de carroza, este cubo, durante la misma revolución trazará una línea derecha igual, no a su propia circunferencia, pero a la circunferencia de la rueda entera.
Este problema ha ejercitado a los más grandes geómetras, desde Aristóteles hasta M. de Mairan.
En primer lugar se han expuesto algunas ideas bastante claras, pero terminaron por no volver a cuenta de la dificultad propuesta.

He aquí mi idea sobre el problema:

D


A E

C
B

El punto D de la rueda corresponde al punto del cubo, puesto que la línea DE es a vez seno y tangente. [ 174 ]
Este punto D precede el punto A de toda la longitud de la línea AE..
Él debe sin embargo trazar durante la revolución una línea igual a la circunferencia, como lo hará el punto A.
Solamente hecha la revolución, se encontrará delante del punto A a la misma distancia que la precedió antes de la revolución.
El punto E, que se encuentra corresponder a este punto D, no puede sino seguir la misma ley, y debe recorrer el mismo espacio, por lo tanto trazar una línea igual a BC.
No es necesario considerar en este fenómeno la diferencia de las velocidades (aunque aquella de la rueda sea mayor que la del cubo puesto que la circunferencia de rueda es mayor), todos sus movimientos se hacen en tiempo igual.
Pero lo que aún debe hacer más descuidar esta diferente velocidad, es que no se trata aquí de considerar la rotación de los dos círculos, que seguramente producen un resultado desigual sino solamente las líneas trazadas por los puntos correspondientes, tomados en las porciones relativas de estas dos ruedas.
Así el error viene de los que confundieron las líneas de rotación, que son diferentes con las líneas derechas trazadas por todos estos puntos, las cuales tendrán todas la misma longitud. [ 175 ]

viii. Tiempo del origen del mundo

Yo puedo decir que es el año en que Saladino tomó Jerusalén y donde se murieron dos papas, Urbano II y Gregorio VIII, bajo Felipe Augusto; pero, como buscamos en la historia, se encontrará pronto el año 1187, gusto mejor en abreviar la investigación.
En este número, al dejar a un lado, el arquetipo, se verá en la naturaleza el principio y la facultad del mal expulsados por el poder de la verdad, que los persigue en su ámbito.
Allí reuniendo al arquetipo, se encontrará el principio de las cosas temporales, porque no hay lo que sea al principio de todo. [ 176 ]

ix. Primera imagen de Dios

No se puede dudar que no sea DIEZ.
Ya que es una verdad que, se demuestra por las leyes primitivas de la extensión eterna, que se venera en primer lugar en la emanación, y a continuación en la producción. [177 ]

x. Doble signo de la cruz

Parte del Oriente; va a incorporarse al Occidente; va a tomar al Norte su potencia temporal, va a combatir el mal al Mediodía.
El hombre parte así mismo del Oriente, pero es por misericordia que se le deja ir; al lugar que el primer ORIENTE ha venido por amor.
El hombre se incorpora también al Occidente, pero tiene, por otro lado; que allí purificarse.
Por esta razón nuestra región es mixta y doble.
Va igualmente a tomar su potencia al Norte, o más bien la va a recibir; va combatir al Mediodía con la potencia de su maestro, luego va a volver en gracia al Oriente.
Y entonces, ¡negaremos que el octonario no fue el número de salvación! [ 178 ]

xi. Serpientes venenosas; serpientes inocentes

La cola de un QUINTO de la longitud del cuerpo es, en general, uno de los caracteres venenosos aunque sufre de excepciones.
Varias observaciones de este tipo se encuentran en una obra de Gay titulada:
"OBSERVACIONES SOBRE LA HISTORIA NATURAL DE LOS REPTILES". (Vea la GACETA NACIONAL, N°32, lunes 1Er febrero 1790, artículo de Londres)."


FINAL DEL LIBRO

ÍNDICE
Pág.
Introducción 3
I - Consideraciones generales 4
II - De la cantidad natural de los números 15
III - Sobre la raíz de dos 16
IV - Espíritu de los números 1, 2 y 3 16
V - Orden histórico del curso elemental de la naturaleza 17
VI - Curso de las cosas elementales en cuestión de la virtud generadora de la mujer 18
VII - De la Creación 18
VIII - Elementos del Mesías, sin binario 19
IX - Progresión espiritual y circular del cuaternario dentro del círculo universal 21
X - De donde los números extraen su calidad 21
XI - Fórmulas numéricas 22
XII - Adición y multiplicación 24
XIII - Número de los elementos. De sus relaciones con los seres perversos y de las potencias divinas y espirituales con el Círculo Universal 29
XIV - Propiedades del Octonario (8°) 30
XV - Valor intrínseco de las medidas geométricas 32
XVI - Del número Seis 35
XVII - Diferencia del espíritu al cuerpo 36
XVIII - Progresión de los tiempos activos del reparador 38
XIX - Complemento del Cuaternario 39
XX - Operación del número 3 en los tres mundos 40
XXI - Unidad de la Década 40
XXII - Fases de la Luna 40
XXIII - El contenido mayor que el envase 41
XXIV - Progreso de los números y figura que resalta 41
XXV - Septenario 42
XXVI - Número 9 42
XXVII - Del número UNO 43
XXVIII - Números dobles 45
XXIX - Aspecto bajo el cual es necesario considerar el espíritu 45
XXX - ¿Por qué la circunferencia es sensiblemente el triple de su diámetro?
- Del número 13 45
XXXI - Universalidad de los puntos cuaternarios 46
XXXII - Potencia 7ª del alma 47
XXXIII - Cuaternarios de la palabra 48
XXXIV - Trabajo del triple octonario 49
XXXV - Receptáculo 49
XXXVI - Progresión descendente de las potencias 50
XXXVII - Ley que acrecienta del Reparador 50
XXXVIII - Relaciones de 4 a 1 e inversas de 1 a 4 51
XXXIX - Del número 21 51
XL - Complemento del Gran Nombre 52
XLI - De la potencia septenaria del hombre 52
XLII - Proporciones 53
XLIII - El tiempo 53
XLIV - de la naturaleza del número 54
XLV - Cuadro sinóptico de los números 54
XLVI - Plan de las cosas por el número y el orden de sus principios 56
XLVII - Progresión de las leyes divinas hacia los diferentes prevaricadores 59
XLVIII - El cubo 60
XLIX - Media proporcional 60
L - Del número ONCE bajo dos relaciones 61
LI - Cálculo de probabilidades 61
LII - Demostración de nuestra ignorancia sobre los principios y la esencia de los seres 62
LIII - Diferencia entre la CANTIDAD y la CALIDAD en los números 62
LIV - Variedades: i- progresión de las ciencias; ii- Fiesta del 15° de los 7 meses;
iii- Sobre los números de los elementos; iv- Tiempos de los siglos; v- Triángulo universal; vi- Operación de restauración; vii- La línea de los ruedas; viii- Tiempo del origen del mundo; ix- Primera imagen de Dios; x-. Doble signo de la Cruz;
xi- Serpientes venenosas; serpientes inocentes 63

 

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